El Globo vivió una noche de tensión en la Copa Argentina, pero logró sortear el escollo con un triunfo ajustado ante Olimpo de Bahía Blanca por 2-1. La clasificación a los dieciseisavos de final llegó gracias a dos definiciones de lujo que marcaron la diferencia en un partido que se complicó más de lo esperado.
Óscar Romero abrió el marcador con una jugada individual que desató el festejo en las tribunas. El mediocampista encontró el ángulo perfecto para vencer la resistencia del arquero rival y poner en ventaja al equipo de Parque Patricios.
Cuando todo parecía controlado, Olimpo encontró la igualdad y puso en jaque las aspiraciones del conjunto porteño. El empate parcial encendió las alarmas y obligó al Globo a redoblar esfuerzos en busca del gol que asegurara su permanencia en el certamen.
Blondel apareció en el momento justo para devolver la tranquilidad al banco técnico. Su tanto, también de excelente factura, selló el resultado definitivo y evitó que la historia se escribiera de manera diferente para los dirigidos por el cuerpo técnico quemero.
La actuación del equipo dejó sensaciones encontradas. Si bien consiguió el objetivo principal de avanzar de ronda, la falta de contundencia y los momentos de fragilidad defensiva generaron interrogantes sobre el rendimiento colectivo.
El sorteo ya definió el próximo rival: Barracas Central será el adversario en la siguiente instancia. El Guapo, que también viene de superar su compromiso anterior, promete un duelo parejo entre dos equipos que conocen bien el fútbol argentino.
Para Huracán, la Copa Argentina representa una oportunidad valiosa de sumar títulos y obtener clasificación internacional. Cada partido eliminatorio adquiere mayor relevancia, especialmente cuando los márgenes se achican y cualquier error puede resultar fatal.
La hinchada quemera celebró el pase, aunque espera una mejora en el funcionamiento del equipo para los desafíos que se avecinan en esta competencia que premia únicamente a los mejores.