Las Fuerzas de Defensa de Israel bombardearon este martes un complejo petroquímico estratégico en la ciudad de Shiraz, Irán, en el mismo día en que vence el ultimátum impuesto por el presidente estadounidense Donald Trump al régimen persa. El plazo límite expira a las 21 horas de Argentina, momento a partir del cual Trump amenazó con una “destrucción total” si Teherán no acepta las condiciones de Washington para un alto el fuego.
Los objetivos del ataque israelí y su importancia estratégica
Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel a través de su cuenta en la red social X, la instalación atacada en Shiraz constituía “uno de los últimos complejos restantes que producían componentes químicos críticos para explosivos y materiales utilizados en el desarrollo de misiles balísticos en Irán”. El operativo militar se ejecutó de manera simultánea con el bombardeo de un sitio vinculado a la matriz de misiles balísticos ubicado en el noroeste del país persa.
Este ataque se suma a los realizados el lunes contra el complejo de South Pars, considerado uno de los mayores del mundo, y contra las instalaciones de Marvdasht. La escalada militar israelí se produce en un contexto de máxima tensión regional, con el gobierno de Benjamín Netanyahu intensificando sus operaciones contra la infraestructura estratégica iraní.
Operativo conjunto entre Israel y Estados Unidos sobre Teherán
En una acción coordinada sin precedentes recientes, Israel y Estados Unidos llevaron adelante bombardeos sobre la capital iraní, según confirmó la Media Luna Roja iraní y ratificaron las propias FDI. El operativo incluyó ataques contra zonas residenciales donde equipos de rescate debieron trabajar entre los escombros, aunque hasta el momento no se reportaron víctimas fatales.
Las FDI describieron la operación como una “oleada de ataques aéreos”, sin brindar detalles específicos sobre los objetivos alcanzados. La participación directa de fuerzas estadounidenses representa una escalada significativa en el conflicto que mantiene en vilo a toda la región de Medio Oriente.
Irán rechazó formalmente la propuesta de tregua de Estados Unidos y condicionó cualquier negociación para el fin de las hostilidades a un plan de diez puntos elaborado por Teherán. La comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, mientras el reloj avanza hacia el vencimiento del ultimátum que podría desencadenar una escalada militar de consecuencias impredecibles para la estabilidad global.





