A solo 76 kilómetros de la capital formoseña, una pequeña localidad a orillas del río Bermejo se convierte en refugio para quienes buscan desconectar del ritmo urbano. Villa Escolar, en el noreste argentino, combina paisajes ribereños, fauna autóctona y la tranquilidad de un pueblo donde el tiempo parece detenerse. Una alternativa para escapadas cortas lejos del turismo masivo.
Un destino ribereño con naturaleza en estado puro
Villa Escolar se ubica en la provincia de Formosa, sobre el límite con Chaco, y se accede fácilmente por la Ruta Nacional 11 con conexión a la Ruta Provincial 9. El trayecto desde la capital provincial es breve y atraviesa un entorno rural característico de la región chaqueña, anticipando lo que el visitante encontrará al llegar.
El río Bermejo define la identidad del lugar. Sus orillas ofrecen paisajes abiertos con vegetación típica del noreste y una conexión profunda con la cultura ribereña que marca la vida cotidiana de sus habitantes. La Reserva de Biosfera cercana constituye uno de los principales atractivos naturales, donde la fauna autóctona puede apreciarse en su hábitat. Una pasarela atraviesa el paisaje y conduce a un mirador privilegiado para el avistaje de aves, actividad que convoca a observadores de todo el país.
La ubicación estratégica de Villa Escolar permite acceder a otros puntos de interés turístico provincial. Herradura, conocida por su laguna, y el Parque Nacional Río Pilcomayo, uno de los espacios protegidos más importantes de Formosa, se encuentran a distancias accesibles para excursiones de día completo.
Pesca, gastronomía regional y ritmo pueblerino
El ritmo pausado del pueblo se convierte en atractivo para visitantes agotados por la vorágine urbana. Las jornadas transcurren entre caminatas por la costa, mateadas al aire libre y la contemplación del paisaje fluvial. La pesca deportiva figura entre las actividades más elegidas, aprovechando la riqueza ictícola del Bermejo que provee especies codiciadas por aficionados de toda la región.
La gastronomía local refleja la identidad ribereña con el pescado de río como protagonista absoluto. Las preparaciones caseras y sencillas forman parte inseparable de la experiencia del visitante, con sabores que difícilmente se encuentran en circuitos turísticos convencionales. Los restaurantes y parrillas del pueblo mantienen recetas tradicionales transmitidas entre generaciones.
El Complejo Acuático Municipal suma un atractivo adicional durante los días de calor intenso. Cuenta con dos piscinas diferenciadas: una para adultos y otra para niños equipada con juegos acuáticos. El acceso es libre y gratuito, convirtiéndolo en punto de encuentro para familias y grupos de amigos.
Villa Escolar representa una alternativa genuina para quienes buscan experiencias alejadas del turismo masificado. Su combinación de naturaleza, tradición ribereña y hospitalidad pueblerina la posiciona como destino a descubrir en el mapa turístico del noreste argentino, especialmente para escapadas de fin de semana desde Buenos Aires vía aérea hasta Formosa capital.





