La cantante argentina Saramalacara confirmó que su segundo álbum de estudio, “Mataderos”, se lanzará el próximo 9 de abril a través de Interscope Capitol Records. El disco, que cuenta con 17 canciones grabadas en Los Ángeles, toma el nombre del barrio porteño donde creció la artista y promete consolidar su proyección internacional sin abandonar su identidad local.
Un álbum que conecta Buenos Aires con el mundo
En la previa del lanzamiento, Saramalacara reveló el tracklist completo y la portada del proyecto, generando gran expectativa entre sus seguidores. “Mataderos” se presenta como un trabajo de consagración para la artista, que logró posicionarse como una de las voces más singulares del trap argentino en los últimos años.
El disco fue grabado en Los Ángeles pero mantiene una conexión profunda con la historia personal de la cantante. La tensión entre dos mundos atraviesa todo el proyecto: el under y el mainstream, Buenos Aires y California, lo íntimo y lo expansivo. El barrio de Mataderos no funciona solo como título sino como eje narrativo de las 17 canciones que componen el álbum.
Entre los productores que participaron del proyecto aparecen figuras de la escena global como F1lthy, Dylan Brady y Ojivolta, junto a los argentinos Evar y Dayvan, responsables de la producción ejecutiva. Las colaboraciones no funcionan como simples participaciones sino como parte integral del concepto del disco.
Una propuesta que busca redefinir el género
Saramalacara apuesta por romper estructuras tradicionales con este lanzamiento. El recorrido sonoro promete ser diverso, donde conviven el trap, el pop experimental y nuevas búsquedas estéticas que amplían el universo de la artista. La decisión de editar a través de Interscope Capitol Records marca un punto de quiebre en su carrera y la posiciona en el radar de la industria internacional.
La artista ya había adelantado el proyecto con los singles “Creo que nos podemos ir” y “Despacio”, que anticiparon la dirección sonora del álbum. En paralelo, Saramalacara desafía las tendencias digitales habituales y utiliza Facebook como su refugio artístico, diferenciándose de las estrategias de promoción convencionales en la escena urbana.
Con “Mataderos”, la cantante consolida una propuesta que no busca adaptarse al mercado global sino redefinirlo desde su propia identidad barrial, llevando el sonido de las calles porteñas a los estudios de Los Ángeles.





