La situación judicial del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, se agravó tras la presentación espontánea del contratista Matías Tabar ante la Justicia con nuevos chats que lo incriminan. El empresario amplió su declaración en la causa por presunto enriquecimiento ilícito y aportó documentación sobre obras realizadas en una propiedad del funcionario. Los mensajes de WhatsApp revelan que Adorni habría buscado estar “alineado” con el contratista en sus declaraciones, presionándolo para coordinar versiones sobre los trabajos investigados.
Los chats que comprometen al jefe de Gabinete
Según informó A24, la correspondencia entre Adorni y Tabar expone un patrón de comunicación orientado a coordinar estrategias legales. En uno de los mensajes, el jefe de Gabinete le escribió al contratista: “Te van a estar llamando de mi equipo, este finde o el lunes. Así estamos alineados. Gracias por todo, perdón por el garrón”. Ante esta presión, Tabar respondió rechazando el contacto: “Por favor, no me llamen. Me están quemando el coco”. Sin embargo, Adorni continuó insistiendo con frases como “Confía en mí, es un audio muy vulnerable. Yo te mando este audio que se borra solo y no se puede recuperar. Te van a estar llamando de teléfonos que no tiene nadie”. La utilización de audios de autoelimación y números telefónicos no rastreables sugiere una intención deliberada de ocultamiento. El lenguaje empleado por Adorni revela conciencia sobre la gravedad de lo que comunicaba, buscando evitar registros y dejando evidencia de una posible obstrucción de justicia. La fiscalía ya había iniciado una investigación sobre posible crecimiento patrimonial incompatible del jefe de Gabinete, y estos nuevos elementos aportan mayor sustancia a las sospechas.
La investigación por enriquecimiento ilícito avanza
La presentación voluntaria de Tabar marca un punto de inflexión en esta causa. El contratista actúo como intermediario entre Adorni y otros actores vinculados a la ejecución de trabajos, posicionándose como testigo clave para determinar si existió un enriquecimiento incompatible con sus ingresos declarados. Al llevar la documentación y los chats ante la Justicia, Tabar reforzó su testimonio previo y ofreció detalles concretos sobre las obras realizadas. Este gesto espontáneo del empresario contrasta con el intento de Adorni por mantenerlo “alineado” y sugiere que pudo haber sentido presión o intimidación. La Justicia Federal ya cuenta con elementos suficientes para avanzar en la investigación, y los nuevos chats representan evidencia directa de posible coordinación ilícita. El caso adquiere dimensiones políticas adicionales considerando que Adorni es uno de los funcionarios más cercanos al Presidente Javier Milei, quien ha reiterado públicamente su respaldo al jefe de Gabinete afirmando que no lo ejecutará “para ganar una elección”.
La presentación de Tabar ante la Justicia, junto con los chats que evidencian presión para alinear declaraciones, complica significativamente la posición de Manuel Adorni. La investigación por enriquecimiento ilícito entra en una nueva fase donde la coordinación de versiones y el uso de comunicaciones encriptadas podrían transformarse en cargos adicionales. El caso seguirá su curso judicial mientras el funcionario mantiene su cargo en el Gobierno nacional.





