Los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires iniciaron 2026 con una suba del 34,7% interanual en el primer trimestre, consolidando una tendencia que vuelve a superar la inflación porteña y profundiza la crisis de acceso a la vivienda. Según un relevamiento del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (Idecba) basado en datos del portal Argenprop, los monoambientes encabezaron los aumentos con subas que alcanzaron el mismo 34,7%, alcanzando un promedio de $538.595 mensuales. Los departamentos de dos ambientes promediaron $721.267 (incremento del 33,6%), mientras que los de tres ambientes llegaron a $1.091.451 tras aumentar un 32,3%. El escenario preocupa a las organizaciones de inquilinos, que advierten sobre la insostenibilidad de los pagos frente a salarios estancados.
Una suba por encima de la inflación porteña
El análisis del Idecba revela que los precios de publicación de alquileres en pesos aumentaron un promedio de 33,6% interanual, superando por segundo trimestre consecutivo la inflación de la Ciudad, que en el mismo período fue del 32,1%. Lo más preocupante es la aceleración en el corto plazo: entre fines de 2025 y el primer trimestre de 2026, las subas oscilaron entre el 8% y el 11%, indicando que el ritmo de encarecimiento se mantiene acelerado. “Estamos viviendo una situación crítica en todos los hogares inquilinos. Alquileres que aumentan por encima de la inflación y salarios planchados generan que en algún momento del contrato ya no podamos seguir pagando el alquiler”, aseguró Gervasio Muñoz, referente de la organización Inquilinos Agrupados. La situación se replica en el conurbano. Katy Chiappa, vicepresidenta de la Asociación Platense de Inquilinos, advirtió que “cada vez es más difícil acceder a una vivienda, porque los ingresos quedaron muy retrasados respecto a la inflación. Destinamos más que el 45% de nuestros ingresos al alquiler, expensas y servicios; todo aumentó”. Las brechas geográficas dentro de CABA son significativas. En monoambientes, Núñez encabeza con $606.000 mensuales, seguido por Palermo ($588.760), mientras que Constitución ($442.610) y Liniers ($466.404) registran los valores menores. En departamentos de tres ambientes, Palermo alcanza $1.275.561, casi 46% más que Montserrat, donde promedian $870.926.
Oferta concentrada y récord en dólares
El informe del Idecba confirmó que la oferta sigue concentrada en unidades pequeñas: tres de cada cuatro publicaciones corresponden a departamentos de uno y dos ambientes, mientras que las propiedades familiares de cuatro y cinco ambientes representan apenas el 6% del total disponible. Aunque la cantidad de publicaciones en pesos cayó un 15% respecto al trimestre anterior —algo habitual por estacionalidad estival—, la oferta total alcanzó un récord para este período del año, pero la composición del mercado cambió: crece la oferta en dólares, indicativo de que propietarios buscan resguardarse de la volatilidad del peso. Este cambio profundiza la exclusión de inquilinos locales que perciben salarios en moneda nacional y no pueden acceder a esas publicaciones. La combinación de aumentos por encima de la inflación, oferta reducida de viviendas familiares y migración hacia dólares genera un escenario donde las familias porteñas destinan porcentajes cada vez mayores de sus ingresos al alquiler, reduciendo su capacidad de ahorro y consumo.
Las organizaciones de inquilinos reclaman intervención estatal ante lo que consideran una crisis de vivienda. Con salarios rezagados y alquileres en aceleración, la brecha se amplía cada trimestre, presionando a trabajadores formales e informales a buscar alternativas fuera de CABA o a aceptar condiciones de hacinamiento. El desafío de acceso a vivienda digna se consolida como uno de los principales problemas de la vida cotidiana porteña.





