Maitena Burundarena hizo historia. La dibujante rosarina se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos en su edición 2025, un reconocimiento que antes solo había obtenido una lista de grandes maestros como Quino, El Roto y Forges. El galardón, dotado con 30.000 euros, corona una carrera dedicada a retratar con lápiz y tinta la complejidad del alma humana, especialmente desde la perspectiva femenina. El jurado eligió a Maitena “por su innovación y originalidad en el lenguaje humorístico, su impacto cultural y social”, un reconocimiento que sitúa nuevamente a Argentina en la vanguardia del humor gráfico mundial.
El trazado de una carrera única
Maitena Burundarena es una de las artistas más queridas y respetadas del país. Desde sus primeras historietas, supo captar esa mezcla perfecta entre risa y reflexión que caracteriza al mejor humor gráfico: la capacidad de hablar de temas políticos y sensibles de una forma que otros medios no logran. Su obra se distingue por simplificar con trazos precisos emociones complejas, estados como la furia, la vergüenza, el rencor y hasta la miseria humana. En diálogo con agencias de noticias, Maitena explicó su filosofía: “A través del humor se pueden contar de otra manera estados difíciles de expresar”. Y agregó una referencia que define su enfoque: “Me gusta mucho esa frase de Raymond Queneau que dice que el humor es una tentativa de limpiar la estupidez”. Actualmente, una exposición de sus trabajos se exhibe en la Capilla del Oidor en Alcalá de Henares, Madrid, donde el público puede ver de cerca la evolución de su lenguaje visual y su capacidad para unir culturas a través de la risa.
El proceso creativo y el significado político
La artista reveló detalles sobre su metodología de trabajo. Comienza con múltiples bocetos a lápiz, luego pasa a tinta y finalmente pinta sus obras. Hace años trabajaba con pluma y acuarelas, pero en la actualidad utiliza un iPad, herramienta que acelera el proceso sin sacrificar la calidad. “Es el mismo proceso pero mucho más rápido y menos sucio”, bromeó durante una entrevista. Para Maitena, este premio va más allá del reconocimiento artístico. Considera que el galardón, en tanto primera mujer en obtenerlo, “habla de una posición política muy interesante en esta época tan reaccionaria donde la misoginia avanza y los derechos de la mujer parecen una amenaza”. Su visión del humor transcendió lo meramente cómico: enfatiza que “lograr que las personas se rían juntas, une”, convirtiendo la risa en un puente entre culturas y realidades diferentes.
El Premio Quevedos posiciona a Maitena en la élite del humor gráfico internacional y reafirma el lugar de Argentina como cuna de algunos de los mejores autores del género. Su reconocimiento no solo celebra una carrera excepcional, sino que abre camino para nuevas generaciones de mujeres historietistas en una disciplina históricamente dominada por hombres.





