Boca Juniors enfrenta esta noche una “final” anticipada ante Universidad Católica en La Bombonera por la Copa Libertadores 2026. El conjunto dirigido por Claudio Úbeda debe ganar sí o sí para clasificarse a los octavos de final de la competición continental, una situación de urgencia absoluta que el Xeneize ha sabido resolver favorablemente en el pasado reciente. Con apenas siete puntos en la fase de grupos, el equipo porteño llegó al límite de sus posibilidades y necesita desesperadamente los tres puntos para asegurar su continuidad en el torneo.
Boca tiene antecedentes de éxito en situaciones de urgencia deportiva
El historial del club xeneize muestra que en circunstancias similares de obligación deportiva ha logrado resolver con contundencia. El caso más reciente ocurrió en la Copa Libertadores 2022, cuando bajo la dirección de Sebastián Battaglia, Boca llegaba con siete puntos a la última fecha y debía ganarle obligatoriamente a Deportivo Cali en La Bombonera para continuar en el torneo. Por debajo de Corinthians y los colombianos, ambos con ocho unidades, el equipo de la Ribera se impuso 1-0 con gol de Alan Varela. El resultado fue clave porque el empate del Timao con Always Ready en San Pablo permitió que Boca avanzara primero en su grupo con diez puntos. Un año antes, en 2021, Boca nuevamente llegaba a la penúltima jornada en posición incómoda con siete unidades, por debajo de Barcelona de Guayaquil que ya estaba clasificado con diez puntos. En esa ocasión el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo aprovechó una victoria contundente 3-0 ante The Strongest para sellar su paso a octavos de final sin depender de otros resultados.
Historiales de presión que terminaron en éxito deportivo
Remontándose aún más atrás en el tiempo, en 2018 Boca nuevamente enfrentó una situación de máxima presión en la última fecha. No solo necesitaba ganarle a Alianza Lima en La Bombonera, sino que además requería que Junior no le ganase a Palmeiras ya clasificado en Brasil. Los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto ejecutaron un goleada 5-0 y en San Pablo, un hat-trick de Miguel Borja le dio la victoria por 3-1 al Verdao. El Xeneize entonces avanzó a octavos de final, donde posteriormente eliminaría al mismo Palmeiras en semifinales. El caso más histórico ocurrió en 2007, la última ocasión en que Boca levantó la Copa Libertadores. En esa oportunidad el equipo de Miguel Ángel Russo no solo estaba obligado a ganar en la última fecha de grupos, sino que necesitaba hacerlo por más de tres goles ante Bolívar. En cancha de Vélez, el Xeneize respondió con un contundente 7-0 que marcó el puntapié inicial hacia la consagración, que se concretaría meses después ante Gremio en Tokio.
Este miércoles en La Bombonera, Boca intentará escribir un nuevo capítulo de esas victorias de urgencia que caracterizan la historia reciente del club. Con Claudio Úbeda al mando y la responsabilidad de mantener vivo el sueño continental, el Xeneize buscará demostrar que cuando está contra las cuerdas, sabe encontrar las soluciones necesarias para avanzar.





