El Fondo Monetario Internacional (FMI) elogió la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei pero le exigió implementar desregulaciones adicionales para que funcione correctamente. En un documento conclusivo de su revisión sobre las cuentas argentinas, el organismo advirtió que “en ausencia de otras reformas, la liberalización del mercado laboral podría resultar contraproducente” y generar una disminución del empleo de alrededor de 2 puntos porcentuales a mediano plazo. La advertencia del FMI pone en evidencia que la reforma laboral por sí sola no es suficiente para lograr los objetivos de generación de empleo que busca el Gobierno.
El FMI ve potencial pero señala riesgos
El organismo conduciodo por Kristalina Georgieva reconoció que alinear las regulaciones de contratación y despido, así como los sistemas de negociación colectiva de Argentina con los de países latinoamericanos pares, podría generar aumentos de empleo superiores a 5 puntos porcentuales en dos años, con ganancias similares a mediano plazo. Sin embargo, subrayó que este resultado solo es posible si se acompañan esos cambios con otras medidas estructurales. El FMI instó al Gobierno de La Libertad Avanza a “tener cuidado al gestionar los efectos de la actual apertura de la economía” y enfatizó que “las reformas laborales no deben considerarse un motor aislado del crecimiento y el empleo, sino un marco facilitador que apoya la reasignación eficiente de recursos entre sectores”. La advertencia refleja las lecciones que el FMI extrae de experiencias previas en Argentina, particularmente la década de 1990, cuando bajo el régimen de convertibilidad se implementaron ambiciosas reformas laborales pero en un contexto de sobrevaloración del tipo de cambio y rigidez salarial, lo que provocó aumentos no deseados de informalidad y desigualdad, debilitando el apoyo público a esas reformas.
Reforma educativa y dólar flexible, claves según el FMI
El FMI también pidió acompañar la reforma laboral con cambios profundos en el sistema educativo y de formación. “Debería considerarse la ampliación y modernización de las escuelas técnicas y de formación profesional para actualizar y alinear mejor las calificaciones con la demanda cambiante”, recomendó el organismo. En paralelo, el FMI abogó por mayor flexibilidad en el tipo de cambio, argumentando que “las políticas prudentes que fomenten un tipo de cambio más flexible serán esenciales para que Argentina pueda adaptarse mejor a las crisis y a la transformación estructural en curso”. El organismo sostuvo que las políticas macroeconómicas deben apoyar activamente el proceso de reforma laboral. Esta posición contrasta con la estrategia de sostenimiento del dólar que ha mantenido el Gobierno, aunque en los últimos meses ha mostrado mayor volatilidad. El FMI advierte que sin flexibilidad cambiaria, los ajustes necesarios en la economía argentina podrían profundizar los desequilibrios existentes.
Las recomendaciones del FMI trascienden la reforma laboral y apuntan a que el Gobierno debe ejecutar una transformación estructural más amplia. La combinación de cambios regulatorios, inversión en educación técnica y mayor flexibilidad cambiaria es lo que el organismo considera fundamental para que Argentina logre recuperación económica sostenida sin incrementar la informalidad ni la desigualdad que caracterizó intentos previos de reforma.





