Un violento choque entre un Peugeot blanco y un Volkswagen Polo gris dejó tres jóvenes heridos en el barrio de Versalles durante la mañana del sábado. El impacto ocurrió pasadas las 7 en el cruce de San Blas e Irigoyen, generando destrozos significativos en ambos rodados. Los ocupantes del Peugeot fueron trasladados a los hospitales Vélez Sársfield y Santojanni con heridas de diversa consideración, mientras que el conductor del Volkswagen sufrió lesiones menores y fue atendido por el SAME en el lugar del siniestro.
La violencia del impacto y sus consecuencias
La brutalidad del choque fue tal que el Peugeot perdió completamente su estabilidad tras el impacto, terminando incrustado contra un poste de luz. El airbag del vehículo se activó por la magnitud del golpe, y la parte delantera quedó prácticamente destruida. Los tres jóvenes que viajaban en el interior sufrieron heridas que requirieron atención hospitalaria inmediata. El conductor del Volkswagen, identificado como Jorge, relató los momentos previos al siniestro: venía por la loma de burro cuando los otros vehículos lo impactaron a alta velocidad, provocando que su auto girara sobre sí mismo.
La Policía de la Ciudad llegó rápidamente al lugar y realizó los peritajes correspondientes, cortando el cruce de San Blas e Irigoyen para trabajar en la escena del accidente. Este procedimiento generó un importante embotellamiento vehicular en la zona durante varias horas. Los efectivos les realizaron el test de alcoholemia a ambos conductores, aunque los resultados no fueron divulgados públicamente. Las cámaras de seguridad instaladas en la esquina registraron toda la secuencia del siniestro, lo que permitirá determinar con exactitud las responsabilidades de cada parte involucrada.
Declaraciones y pedidos de seguridad vial
Jorge, el propietario del Volkswagen, fue claro en sus declaraciones a Crónica TV: salía de trabajar cuando decidió pasar por su casa antes de dirigirse a Paso del Rey para visitar a su hermano. “Venía por San Blas cuando me chocaron. No sé a qué velocidad venían, pero iban rápido”, manifestó. El conductor lamentó no poder recibir atención del SAME en ese momento porque priorizó que atendieran a los jóvenes heridos, considerando la gravedad de sus lesiones. Además, aprovechó para reiterar un reclamo histórico de los vecinos de la zona: “Hace mucho tiempo que se viene pidiendo un semáforo en esta esquina”, afirmó, sugiriendo que una regulación de tránsito adecuada podría prevenir futuros accidentes.
Este incidente se suma a una serie de siniestros viales que afectaron a la Ciudad de Buenos Aires durante la mañana del sábado. Los accidentes de tránsito siguen siendo una preocupación constante en la capital, donde la velocidad excesiva y la falta de señalización adecuada continúan siendo factores determinantes en estos hechos.





