Mientras Boca Juniors todavía procesa su eliminación de la Copa Libertadores a manos de Universidad Católica, el club xeneize ya comienza a planificar una profunda reestructuración del plantel. Williams Alarcón, el volante chileno que llegó como apuesta importante pero no logró consolidarse, está en la lista de salidas. Justamente el equipo que sacó al Xeneize de la competencia internacional, Universidad Católica, habría puesto los ojos en el mediocampista para reforzar su equipo.
Un fichaje que no despegó en La Bombonera
Williams Alarcón llegó a Boca con grandes expectativas de convertirse en una pieza clave en el mediocampo del club. Sin embargo, en el primer semestre de 2026, apenas logró sumar 417 minutos distribuidos en seis partidos, lo que refleja su falta de continuidad y la confianza limitada que recibió del cuerpo técnico. El mediocampista nunca terminó de encontrar su lugar en el esquema del equipo y quedó lejos de ser la alternativa relevante que se esperaba.
La llegada del chileno respondía a un plan de Boca para reforzar el sector medio del campo con un perfil de volante con experiencia. Sin embargo, los resultados no acompañaron y el jugador se convirtió en una inversión que no rindió los frutos esperados. En el contexto de un plantel que no logró cumplir sus objetivos en la Copa Libertadores, la salida de Alarcón parece casi inevitable como parte de la limpieza que está por venir.
La depuración de un plantel que fracasó
Tras quedar tercero en su grupo y ser eliminado por Universidad Católica, Boca accedió a los playoffs de la Copa Sudamericana 2026, donde enfrentará a O’Higgins. Sin embargo, el fracaso en la Libertadores ha generado un escenario de críticas al equipo y abierto las puertas a una reestructuración importante del elenco. Juan Román Riquelmese encuentra evaluando el futuro de Claudio Úbeda como entrenador, pero independientemente de esa decisión, los cambios en el plantel serán significativos.
Williams Alarcón no es el único jugador que podría partir. La dirigencia boquense está en modo de depuración y analiza quiénes se irán en los próximos meses. Varios integrantes del elenco que no cumplieron con las expectativas de la temporada están en la lista de transferibles. La paradoja es que Universidad Católica, precisamente el rival que eliminó a Boca, surge como un posible destino para el volante chileno, lo que añade un giro irónico a la historia.
La salida de Williams Alarcón de Boca representa el cierre de un ciclo fallido que Riquelmese propone cerrar con velocidad. Con la Copa Sudamericana como próximo objetivo y la necesidad de armar un equipo competitivo, la dirigencia xeneize busca hacer lugar a nuevas incorporaciones que efectivamente aporten al proyecto.





