El regreso de Lucas Beltrán a River Plate está prácticamente congelado. A pesar de que el delantero cordobés de 25 años expresó su predisposición para volver al club donde se formó, la Fiorentina, dueña de su pase, marcó una línea roja inquebrantable: solo contempla una venta, no un préstamo. Esta postura italiana enfría significativamente las aspiraciones del Millonario, que buscaba reforzar su ofensiva tras la temporada del futbolista en Valencia, donde disputó 30 partidos y marcó tres goles cedido desde el conjunto toscano.
Fiorentina cierra la puerta a un préstamo
Desde Núñez entienden que la operación luce hoy lejana y compleja. La Viola pretendería fijar condiciones económicas elevadas para desprenderse del delantero, incluso bajo la modalidad del préstamo con opción de compra, un esquema que River podría haber considerado viable. La negativa italiana representa un obstáculo casi infranqueable para las finanzas del club millonario, que busca reforzarse sin realizar gastos desmedidos en este mercado de transferencias. Las conversaciones que mantuvo River con la Fiorentina no avanzaron en los términos que esperaba la dirigencia de Núñez, dejando claro que los italianos mantienen una posición firme respecto al futuro de Beltrán.
El factor que termina de enfriar definitivamente el interés millonario es el regreso de Paolo Vanoli al banco de dirección técnica de la Fiorentina. El entrenador italiano, que ya había confiado en Beltrán durante su ciclo anterior en el club toscano, retorna a la institución con la misión de levantar un equipo que cerró la temporada pasada en el puesto 15 de la Serie A, apenas ocho puntos por encima de los puestos de descenso. Esta vuelta de Vanoli representa una nueva oportunidad para el cordobés dentro del plantel florentino, algo que reduce considerablemente las chances de una salida inmediata en esta ventana de transferencias. El técnico conoce las capacidades de Beltrán y podría potenciarlo nuevamente.
Simeone, otra opción que también se complica
Mientras tanto, River también analiza otras opciones para reforzar su delantera. Giovanni Simeone, el Cholito de 30 años formado en Núñez, expresó públicamente su prioridad de volver a jugar en el Millonario. Sin embargo, sacarlo del Torino tampoco es sencillo: el centrodelantero posee contrato vigente por dos años más con el club turinés, y su presidente Urbano Cairo no tiene intenciones inmediatas de liberarlo. Las conversaciones avanzan, pero requieren una estrategia más elaborada para convencer a la dirigencia piamontesa. Simeone aseguró que tomará unos días de descanso en Buenos Aires y luego se aislará en Italia para no distraerse con el ruido mediático en torno a su posible regreso. El delantero recordó el vínculo emocional que mantiene con River: “Me crié, fui al colegio, hacía todo ahí”.
Con ambas opciones complicadas, River enfrenta un escenario desafiante en el mercado de pases para potenciar su ataque. Las gestiones por Beltrán y Simeone transcurren con obstáculos económicos y contractuales que dificultan avances concretos en corto plazo. El Millonario deberá evaluar otras alternativas o esperar movimientos que flexibilicen las posiciones de Fiorentina y Torino en las próximas semanas.





