La radio y la televisión argentina se vistieron de luto en octubre de 2024 tras conocerse el fallecimiento de Norberto Palese, mundialmente conocido como Cacho Fontana. Con una carrera que abarcó más de siete décadas, Fontana fue el innovador máximo de los formatos de entretenimiento y noticias en el país, marcando a fuego la identidad sonora de los argentinos con su voz inconfundible y su estilo elegante y sofisticado.
Creador de programas icónicos como “Odol Pregunta” y el “Fontana Show”, Cacho transformó la forma de hacer radio, integrando el humor, la música y la información con un ritmo frenético y profesional que le valió decenas de premios Martín Fierro. Colegas de todas las generaciones expresaron su dolor y admiración, recordándolo como el “maestro de maestros” y el hombre que humanizó la comunicación masiva en Argentina.
Fontana atravesó momentos de gran éxito y también periodos de ostracismo, pero su vigencia como referente cultural nunca se apagó. En sus últimos años, recibió numerosos homenajes en vida que destacaron su generosidad con los nuevos talentos y su compromiso con la excelencia profesional. Sus restos fueron despedidos por una multitud de fanáticos y personalidades del arte y la política en una ceremonia emotiva.
La partida de Cacho Fontana marca el fin de una era dorada de la locución argentina, pero su legado permanece en cada “seguridad” que se busca en un micrófono y en la impronta de profesionalismo que dejó en los medios nacionales. Las radios dedicaron programaciones especiales a recordar sus anécdotas y sus entrevistas más memorables, reconstruyendo la historia de la Argentina a través de su voz.
Como homenaje póstumo, se anunció la creación de una beca para estudiantes de locución en el ISER que llevará su nombre, buscando incentivar la formación de nuevos comunicadores con los valores que Fontana defendió a lo largo de su extensa y brillante trayectoria.