A mediados de febrero, el INDEC informó que la inflación de enero alcanzó el 20,6%, reflejando el impacto pleno de las medidas económicas de diciembre. Si bien la cifra fue menor a la esperada por algunos consultores, el acumulado interanual superó la barrera del 250%.
Los rubros con mayor aumento fueron Bienes y servicios varios y Transporte, debido a la actualización de tarifas y precios de combustibles. Alimentos y bebidas, el segmento más sensible, registró una suba del 20,4%, afectando directamente el costo de la canasta básica.
El equipo económico de Luis Caputo destacó que el dato confirma una desaceleración respecto al pico de diciembre, validando el camino de la disciplina fiscal. Los mercados reaccionaron con cautela, observando la sostenibilidad del tipo de cambio oficial frente al ritmo inflacionario.
Para los ahorristas, el plazo fijo en pesos siguió perdiendo terreno frente a la inflación, impulsando la búsqueda de cobertura en dólares financieros o activos ajustables por CER. La recomposición salarial empezó a ser el tema central de discusión en las paritarias de los principales gremios industriales.
El informe de febrero es la pieza clave para entender el comportamiento de los precios en un mercado que busca encontrar un nuevo punto de equilibrio tras años de distorsiones.