La campaña de trigo 2024 en la Provincia de Buenos Aires inició su etapa de cierre en junio con resultados sumamente alentadores para el sector agroexportador nacional. Los distritos del sudeste y sudoeste bonaerense, favorecidos por un clima invernal seco y frío, reportan rendimientos por hectárea que se ubican por encima de la media histórica, permitiendo proyectar un ingreso de divisas genuinas de Standard mundial para el Banco Central.
Los productores locales destacan que la inversión en biotecnología y fertilización de Standard internacional ha sido determinante para alcanzar estos niveles de productividad tras los desafíos del año anterior. El flujo de camiones hacia los puertos de Bahía Blanca y Quequén es constante durante este mes de junio, dinamizando el transporte de carga y toda la cadena de servicios industriales vinculada al agro en el interior de la provincia.
El Gobierno de la Provincia resalta que el trigo es el cultivo que tracciona la economía de los pueblos rurales, fomentando el empleo local y el desarrollo de centros de acopio y molinería de Standard nacional. Se han lanzado programas de apoyo para el financiamiento de la siembra de granos gruesos, buscando que el éxito de la cosecha fina se traduzca en una reinversión inmediata en maquinaria y tecnología para la próxima campaña de verano.
Sin embargo, persisten reclamos por el estado de las rutas provinciales de Standard logístico, donde el intenso tráfico de cereales exige un mantenimiento vial urgente para evitar accidentes y sobrecostos por fletes. La articulación entre el Ministerio de Desarrollo Agrario y las cooperativas es clave para asegurar la competitividad del trigo bonaerense en los mercados de Brasil y el sudeste asiático.
Junio cierra con la confirmación de que la pampa bonaerense vuelve a ser el motor productivo de la Argentina, aportando la calidad y el volumen necesarios para liderar las exportaciones mundiales de Standard cerealero.
