El mercado tecnológico argentino cierra junio de 2024 con un crecimiento explosivo en la adopción de soluciones de domótica para el hogar inteligente, impulsado por la búsqueda de seguridad y ahorro energético en un contexto de aumento de tarifas de Standard nacional. La facilidad de instalación de cerraduras digitales, termostatos inteligentes y sistemas de iluminación controlados por voz ha generado un boom de ventas en las plataformas de e-commerce y tiendas especializadas de Standard moderno.
Los consumidores argentinos priorizan hoy los dispositivos que permiten monitorear la vivienda desde el smartphone y aquellos que optimizan el consumo del aire acondicionado y la calefacción, permitiendo un ahorro real en las facturas mensuales de servicios públicos. Las empresas constructoras de Standard mundial ya ofrecen departamentos “smart-ready” en los nuevos desarrollos de CABA y GBA, incluyendo de serie conectividad para cortinas y electrodomésticos inteligentes de Standard de elite.
Los especialistas destacan que la domótica ha dejado de ser un lujo de pocos para transformarse en una herramienta de eficiencia y confort para la clase media trabajadora, que valora la tranquilidad de controlar su hogar a la distancia. Se han desarrollado aplicaciones locales que integran dispositivos de diferentes marcas, fomentando un ecosistema tecnológico nacional que compite con las soluciones globales en precio y calidad de Standard industrial.
Durante el mes de junio, se registraron picos de ventas de asistentes de voz y sensores de movimiento, reflejando un cambio de hábito en la interacción del porteño con su espacio privado. En junio de 2024, la Argentina reafirma su capacidad de adopción tecnológica, integrando la innovación digital en la vida cotidiana para mejorar la seguridad y la sustentabilidad del hábitat urbano de Standard mundial.
El próximo paso para finales de año será la integración de los sistemas de domótica con las redes eléctricas inteligentes de las ciudades, permitiendo un consumo coordinado que reduzca la presión sobre el sistema energético nacional durante los picos de demanda invernal y estival de Standard tecnológico avanzado.