lunes, abril 6, 2026
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ARA San Juan: la querella denuncia pacto de silencio en la Armada

La querella que representa a las familias de los 44 tripulantes del ARA San Juan denunció formalmente la existencia de un “espíritu corporativo” dentro de la Armada Argentina destinado a obstruir el avance del juicio oral que se desarrolla en Río Gallegos. La abogada Valeria Carreras anticipó que solicitará el procesamiento por falso testimonio de quienes oculten información ante el tribunal, tras detectar contradicciones flagrantes entre los dichos de los testigos y los informes oficiales previos.

Contradicciones técnicas exponen la estrategia de ocultamiento

El núcleo de la acusación se centra en declaraciones que contradicen directamente documentación oficial de la propia fuerza naval. Según detalló Carreras, algunos testigos afirmaron ante el tribunal que los recipientes de cal sodada, elementos esenciales para filtrar el aire dentro del submarino, no tienen fecha de vencimiento. Esta versión choca frontalmente con las auditorías realizadas por la Armada y con los informes que el entonces jefe de Gabinete, Marcos Peña, presentó ante el Congreso en 2018.

“Decir que la cal soda no se vence es burlarse del tribunal y faltarle el respeto a las víctimas; hasta los auditores firmaron que el 90% de los filtros estaban vencidos”, manifestó la letrada en referencia a las condiciones de mantenimiento que presentaba la nave antes de su última misión. La querella sostiene que existe una estrategia coordinada para instalar la versión de un error humano y así deslindar responsabilidades institucionales sobre el estado operativo del submarino.

La válvula Eco 19 y las pruebas que desmienten la versión oficial

Otro punto central del debate involucra la explicación sobre el ingreso de agua de mar que provocó el incendio de las baterías, causa directa del hundimiento. Un testigo sugirió que la válvula conocida como Eco 19 se habría abierto de forma accidental. Sin embargo, la querella presentó pruebas fotográficas obtenidas en los talleres de Tandanor que refutan esa hipótesis.

“Como se ve en la imagen, es un volante que requiere varias vueltas para ser accionado; no es una manija y nadie puede abrirla simplemente apoyándose”, explicó Carreras. La abogada cuestionó duramente el intento de atribuir la tragedia a un descuido casual cuando, según las pericias, se trataría de fallas estructurales o de decisiones de mando.

Para las próximas jornadas del juicio se aguarda la declaración de cuatro familiares de los tripulantes, quienes presentarán material que los marinos les habrían dejado antes de zarpar. La querella confía en que estos elementos contribuyan a quebrar la falta de memoria que manifestaron varios mandos militares durante sus testimonios. “No vamos a permitir una mentira más y se van a articular los pedidos de falso testimonio que sean necesarios”, advirtió Carreras.

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