El informe forense de Guadalupe Ramos, la niñera de 19 años hallada sin vida en Salta tras permanecer desaparecida, confirmó que la causa del deceso fue asfixia por ahorcamiento. Los peritos del Servicio de Tanatología Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) establecieron que la data de muerte coincide con el día de su desaparición, lo que genera interrogantes sobre las circunstancias del trágico acontecimiento. La fiscal penal María Soledad Filtrín Cuezzo, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, ordenó medidas urgentes para esclarecer si existió intervención de terceros en el hecho. La investigación continúa abierta bajo protocolo de presunción de homicidio doloso.
Los detalles de la autopsia y las restricciones judiciales
Los especialistas del CIF precisaron que el elemento constrictor encontrado en la escena del hallazgo resulta compatible con las marcas halladas en el cuerpo de la víctima. Sin embargo, se solicitaron estudios complementarios para ratificar este punto central en la investigación. La prohibición de cremación del cadáver ordenada por el Ministerio Público Fiscal responde a la posibilidad de requerir pericias adicionales en fases posteriores de la pesquisa. Los restos de Guadalupe Ramos serán entregados a su familia para la inhumación en Salta, pero bajo estrictas restricciones que impiden cualquier procedimiento de cremación. Esta medida es habitual en casos donde existe sospecha de intervención de terceros y se necesita preservar evidencia física. Los investigadores del CIF trabajan bajo un protocolo que establece que toda muerte dudosa debe catalogarse inicialmente como homicidio doloso hasta que se demuestre lo contrario. Este enfoque garantiza que no se descarte ninguna línea investigativa potencialmente relevante.
Investigación activa y reconstrucción de hechos
La causa quedó bajo la órbita de la Unidad UGAP Orán del CIF, cuyos investigadores iniciaron un abordaje interdisciplinario. Entre las directivas en curso destaca el relevamiento exhaustivo de testigos clave en la zona donde fue hallado el cuerpo. Los pesquisadores analizan minuciosamente las cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir las últimas horas con vida de la joven niñera. Este trabajo de recolección de pruebas permitirá establecer si hubo contacto con terceros antes de su muerte y rastrear sus movimientos en los días previos a su desaparición. La línea investigativa se enfoca en determinar si el contexto sugiere un acto voluntario o si existen evidencias que apunten a la participación de otras personas en el desenlace fatal. Los peritos continúan procesando toda la información disponible para construir una cronología precisa de los eventos.
La muerte de Guadalupe Ramos permanece bajo escrutinio judicial estricto en Salta. Aunque la autopsia determinó asfixia por ahorcamiento, la fiscalía mantiene abiertas todas las líneas investigativas sobre una posible intervención criminal. Los resultados de los estudios complementarios y el análisis de pruebas de vídeo serán decisivos para establecer si se trata de un caso de homicidio doloso o de otra naturaleza. La justicia salteña continuará trabajando con los protocolos vigentes para proteger los derechos de la familia Ramos y garantizar que la verdad sobre lo ocurrido salga a la luz.





