Boca Juniors hizo una oferta formal por Jhohan Romaña, el defensor colombiano de San Lorenzo de Almagro. La propuesta del Xeneize genera una disyuntiva incómoda en Boedo: vender un titular a su rival histórico o correr el riesgo de perderlo sin compensación. Romaña tiene contrato hasta diciembre de 2026 y su valuación de mercado es de 6 millones de euros según Transfermarkt. El futbolista no tiene intención de renovar con el Ciclón, según informó su entorno a los dirigentes boquenses.
La presión de Riquelme en el mercado de pases
Rodolfo Arruabarrena, nuevo técnico de Boca, exigió un central aguerrido para reforzar la defensa del equipo. Fue así que Juan Román Riquelme levantó el teléfono y se comunicó con el entorno de Romaña, recibiendo una respuesta positiva. El presidente boquense no solo logró que el jugador mostrara interés en el proyecto, sino que además le confirmaron que el defensor no piensa seguir en San Lorenzo más allá de su actual vínculo contractual. Esto abre la puerta a una operación que podría concretarse en el corto plazo, aunque los números aún están en discusión. Boca busca aprovechar la situación contractual del jugador para negociar un precio menor al de su valuación de mercado.
El costo político en San Lorenzo
La venta de Romaña a Boca representaría un problema político considerable para San Lorenzo. Gustavo Álvarez, actual director técnico del Ciclón, quiere retener al defensor colombiano, considerado pieza clave del proyecto. Marcelo Culotta, el flamante presidente cuervo, también lo valúa como titular indispensable. Sin embargo, la realidad contractual indica que Romaña busca nuevos horizontes para su carrera. El dilema en Boedo es complejo: venderle un jugador de importancia a Boca generaría un malestar interno innecesario entre la hinchada y en el vestuario. Antecedentes como las salidas de Juan Ramírez y Malcom Braida, quienes se fueron por debajo de la cláusula de rescisión, dejaron heridas internas en el club que tardaron en cicatrizar. La dirigencia sanlorencista debe evaluar si es preferible una venta ordenada con compensación o arriesgar perder al jugador sin dinero a cambio cuando finalice su contrato.
La negociación entre Boca y San Lorenzo se perfila como una de las más tensas del mercado de pases. Mientras el Xeneize avanza en sus planes ofensivos para reforzar la defensa bajo la dirección de Arruabarrena, en Boedo intentan equilibrar necesidades económicas con la presión política que implica venderle un titular a su rival de toda la vida. Las próximas horas serán determinantes para definir el futuro de Romaña en el fútbol argentino.





