Patricia Bullrich volvió a enfrentar al Ejecutivo de Javier Milei este miércoles en el Senado. La ex ministra de Seguridad y titular del bloque libertario rechazó la decisión del Gobierno de retirar el pliego de la jueza María Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Criminal Federal 3 de La Plata. Su postura abrió una nueva grieta dentro de La Libertad Avanza en medio de la reunión de Labor Parlamentaria donde se define el temario de la sesión que se realizaría el jueves.
La ruptura interna por la jueza Michelli
Bullrich fue clara en su posición. A través de un mensaje en su cuenta de X, la senadora por la Ciudad de Buenos Aires anunció que ejercería su “derecho a la objeción de conciencia” respecto del retiro del pliego de Michelli. “Conozco y respeto plenamente la facultad constitucional del Presidente de la Nación para proponer y retirar pliegos. Del mismo modo, considero que expresar mis principios también forma parte de la responsabilidad que tengo como dirigente y como integrante de este espacio”, manifestó el lunes la ex ministra.
El conflicto surgió porque Milei decidió frenar la designación de Michelli pese a que obtuvo dictamen positivo de comisión. La razón: es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, quien lideró la investigación del caso $LIBRA que cuestionó operaciones del Banco Central durante la gestión anterior. Para retirar un pliego del Ejecutivo se necesita aprobación mayoritaria del recinto, lo que pone en riesgo la estrategia del oficialismo si la bancada de La Libertad Avanza llega dividida y la oposición dialoguista no acompaña.
Según trascendió de fuentes parlamentarias cercanas al Senado, durante una conversación entre Bullrich y Milei, la senadora habría puesto a disposición su renuncia a la jefatura del bloque libertario, pero el Presidente la rechazó. La respuesta de Bullrich cosechó apoyo de legisladores aliados al Gobierno, como la senadora nacional de la UCR Carolina Losada, quien expresó públicamente que “no hay ninguna razón para que Michelli no pueda ser jueza”.
El temario en disputa y el avance legislativo en riesgo
Más allá del conflicto sobre Michelli, la reunión de Labor Parlamentaria de este miércoles define qué temas entran en el Orden del Día de la sesión del jueves. El Gobierno tiene asegurados dos proyectos de tratamiento: un acuerdo para pagar 171 millones de dólares a dos holdouts que no ingresaron al canje de deuda por el default de 2001, y la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que si obtiene media sanción pasaría a Diputados.
El tercer eje sería el tratamiento de los dictámenes de los candidatos a jueces y fiscales federales. Sin embargo, el rechazo de Bullrich a dar marcha atrás con el pliego de Michelli podría derivar en que el oficialismo no avance con el resto de los nombramientos. La lógica es simple: si la bancada libertaria llega fraccionada y la oposición dialoguista no respalda el retiro de un pliego, el Gobierno podría no reunir los votos necesarios para ninguno de los designios judiciales.
Esta nueva interna en La Libertad Avanza refleja las tensiones latentes entre el Ejecutivo y sectores del bloque que aún mantienen márgenes de independencia parlamentaria. Bullrich, con su base de poder en la Ciudad de Buenos Aires y su respaldo legislativo de otros espacios aliados, demuestra que Milei no tiene el control absoluto en la Cámara Alta, donde la aritmética sigue siendo decisiva para cualquier avance legislativo.
El desenlace de esta puja por el control de la agenda parlamentaria y la lealtad de los legisladores libertarios se conocerá en las próximas horas. Por ahora, el Senado permanece en una tensión donde el oficialismo debe elegir entre ceder a Bullrich o enfrentar una derrota legislativa que socavaría su capacidad de avanzar con designaciones judiciales estratégicas para la administración Milei.





