El sistema de gestión de residuos de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó en agosto de 2025 un hito ambiental significativo, logrando que el 60% de los hogares realicen la separación de origen de forma efectiva. Gracias a la expansión de los contenedores verdes, la recolección diferenciada y las campañas de concientización puerta a puerta, los porteños han incorporado el hábito del reciclaje como parte de su rutina cotidiana, reduciendo drásticamente el volumen de basura que llega a los rellenos sanitarios.
El Gobierno porteño destaca que el reciclaje es el pilar de la economía circular, transformando los residuos plásticos, de cartón y vidrio en materia prima para la industria nacional. Se han integrado nuevas cooperativas de recuperadores urbanos al sistema formal, brindándoles herramientas y seguridad social para realizar su labor de forma eficiente y digna, reconociendo su rol fundamental en el cuidado del medio ambiente urbano.
Durante agosto, se han realizado talleres de compostaje domiciliario y ferias de canje de reciclables por beneficios en la tarjeta SUBE en los barrios de Núñez y Caballito, incentivando la participación ciudadana activa. La tecnología de monitoreo de los contenedores permite optimizar las rutas de recolección, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones de los camiones, contribuyendo a una ciudad más limpia y sustentable.
Los vecinos han valorado positivamente la transparencia del sistema, que permite seguir el camino de los materiales reciclados hasta su transformación final. En agosto de 2025, la Ciudad reafirma su identidad como una capital verde y responsable, utilizando la gestión de residuos como herramienta de progreso ambiental y justicia social para todos los ciudadanos.
El objetivo para 2026 es llegar al 80% de reciclaje domiciliario, convirtiendo a Buenos Aires en un modelo de sustentabilidad urbana para toda Latinoamérica, donde el residuo deje de ser un problema para transformarse en un recurso productivo.