El exarquero de Boca Juniors Carlos Fernando Navarro Montoya enfrenta una denuncia penal y civil por una deuda que supera los 10 millones de pesos en un restaurante de Tandil. Según los propietarios del local gastronómico, el exfutbolista y parte de su cuerpo técnico habrían consumido durante casi un año sin abonar mientras se desempeñaba como entrenador de Santamarina. El caso escalará este martes a la Justicia con la presentación formal de las acciones legales.
Las acusaciones contra el exarquero de Boca
El abogado Ignacio Barrios confirmó que este martes se presentará una acción legal contra Navarro Montoya que no solo abarca la deuda acumulada, sino también presuntos contactos inapropiados con los propietarios del establecimiento. Según la denuncia, el exfutbolista habría abordado a los dueños del restaurante sin previo aviso y con una actitud considerada intimidante, además de manifestar falta de voluntad de pago.
Los denunciantes aseguran contar con pruebas contundentes que respaldan su versión. Entre la documentación presentada se encuentran tickets firmados por el propio Navarro Montoya con detalle de fechas y montos específicos, registros de cámaras de seguridad del local y testimonios de testigos presenciales. “Estuvo un año comiendo de arriba”, afirmaron los propietarios del restaurante tandilense.
El descargo del club y la respuesta del exDT
El Club y Biblioteca Ramón Santamarina emitió un comunicado oficial desligándose completamente del conflicto. “Al momento de asumir esta comisión no se registran reclamos del entrenador en cuestión. Su contrato ha sido cancelado y por lo tanto está terminado sin que exista reclamo alguno de las partes”, señaló la institución en el documento.
La dirigencia fue contundente al aclarar su posición: “Esta comisión directiva quiere dejar expresamente claro que no mantiene deuda ni reclamo alguno con Carlos Fernando Navarro Montoya ni con el espacio gastronómico que le reclama a él una deuda por consumos en dicho lugar”. Navarro Montoya dirigió a Santamarina durante siete partidos oficiales con un balance de una victoria, cuatro empates y dos derrotas antes de dejar su cargo en abril de 2025 tras una campaña irregular.
Por su parte, el exentrenador manifestó sorpresa ante la situación y negó cualquier irregularidad: “Me parece extraña la actitud de los dueños porque tuve una buena relación mientras iba al lugar”, declaró. El caso ahora quedará en manos de la Justicia, en un conflicto que podría tener consecuencias legales y económicas significativas para el exfutbolista que supo brillar en el arco xeneize durante los años noventa.





