En una sesión maratónica que se extendió por más de diez horas, el Senado de la Nación convirtió en ley dos pilares fundamentales del programa de gobierno de Javier Milei: la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, que establece la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La votación, que arrojó un resultado de 42 afirmativos frente a 28 negativos, consolidó una mayoría integrada por el oficialismo y bloques de la oposición dialoguista, mientras que el kirchnerismo y la izquierda mantuvieron un rechazo cerrado.
La reforma laboral aprobada introduce cambios estructurales en el mercado de trabajo argentino. Entre los puntos más destacados se encuentra la extensión del período de prueba para nuevos empleados, que ahora podrá ser de hasta seis meses, y la creación de un fondo de cese laboral opcional, inspirado en el modelo de la construcción (UOCRA), destinado a reemplazar las indemnizaciones tradicionales por despido. Según el texto de la ley, estas medidas buscan ‘modernizar los vínculos laborales y fomentar la contratación en un contexto de estancamiento del empleo privado’.
Asimismo, la ley incluye la implementación de un ‘banco de horas’, que permitirá a las empresas compensar jornadas extendidas con descansos posteriores, flexibilizando la distribución del tiempo de trabajo sin incurrir necesariamente en el pago de horas extras, siempre bajo acuerdo colectivo. Otro artículo clave elimina las multas por falta de registración laboral (empleo ‘en negro’) cuando el empleador regularice voluntariamente la situación de sus trabajadores en un plazo determinado, una medida que ha generado intensos debates sobre la protección de los derechos adquiridos.
En cuanto a la baja de la edad de imputabilidad, el nuevo Régimen Penal Juvenil permitirá que menores desde los 14 años sean juzgados por delitos tipificados en el Código Penal. La ley establece la creación de establecimientos especiales de detención, con un enfoque en la resocialización, aunque los detractores de la medida sostienen que el sistema actual no cuenta con la infraestructura ni el presupuesto necesario para garantizar que estos centros no se conviertan en ‘depósitos de menores’. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró la sanción asegurando que ‘se terminó la puerta giratoria para quienes utilizan a los chicos para delinquir’.
La jornada no estuvo exenta de violencia. En las afueras del Congreso, organizaciones sociales y sindicatos combativos protagonizaron incidentes con las fuerzas de seguridad federales. El operativo, que incluyó el uso de camiones hidrantes y gases lacrimógenos, terminó con al menos cinco detenidos y varios heridos leves. Dentro del recinto, el cruce entre los senadores fue constante; figuras como Carolina Losada y Juliana Di Tullio protagonizaron momentos de alta tensión dialéctica al discutir sobre el reglamento y el protocolo de la sesión.
Con estas leyes, el Gobierno llega a la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo con un triunfo legislativo significativo. El presidente Javier Milei, a través de sus redes sociales, calificó el hecho como ‘un paso histórico hacia la libertad y la normalidad’. Ahora, el desafío reside en la reglamentación de estas normas y en cómo impactarán efectivamente en los índices de empleo y en la seguridad pública en los meses venideros. El mercado laboral aguarda con expectativa los primeros efectos de la flexibilización, mientras que el sistema judicial penal juvenil se prepara para una reestructuración sin precedentes en las últimas décadas.
Finalmente, es necesario mencionar que la aprobación de la reforma laboral también incluyó modificaciones en las licencias por maternidad y paternidad, buscando equilibrar las responsabilidades familiares, aunque este punto fue de los menos discutidos en comparación con las indemnizaciones. La oposición kirchnerista ya adelantó que presentará recursos de inconstitucionalidad contra varios artículos de la ley, lo que sugiere que la batalla legal apenas comienza en los tribunales de Comodoro Py.


