Una nueva encuesta de la consultora Giacobbe & Asociados registró un deterioro significativo en la imagen del presidente Javier Milei, con crecimiento de opiniones negativas sobre su gestión nacional y pérdida de apoyo en sectores que lo acompañaban desde el inicio de su mandato. El relevamiento, realizado durante mayo en distintos puntos del país, encendió señales de alerta en el oficialismo en un contexto de persistencia inflacionaria, caída del consumo e impacto social del ajuste económico.
Señales de alerta en la Casa Rosada
El informe de Giacobbe & Asociados detectó una suba marcada de la imagen negativa del presidente y una caída notable en los niveles de optimismo respecto del futuro económico. Entre los hallazgos más relevantes aparece un aumento de la percepción de incertidumbre sobre el rumbo del país, especialmente pronunciado entre trabajadores informales, jubilados y sectores de clase media que constituyen un segmento electoral sensible para cualquier administración. Una parte importante de los encuestados manifestó preocupación directa por su situación económica personal y cuestionó la falta de recuperación del poder adquisitivo, un factor crítico considerando que el ajuste económico del Gobierno afecta de manera desigual a la población. Según el estudio, las principales preocupaciones ciudadanas siguen siendo la inflación, el desempleo y la inseguridad, tres variables que estructuran el humor social de los argentinos. Aunque desde la Casa Rosada destacan la desaceleración de los índices inflacionarios logrados en los últimos meses y subrayan el superávit fiscal como logro macroeconómico, una proporción significativa de la sociedad considera que estas mejoras en los números agregados todavía no se traducen en alivio de la vida cotidiana. La brecha entre recuperación macroeconómica y bienestar microeconómico representa uno de los principales desafíos comunicacionales del oficialismo.
Polarización política y desafíos legislativos
El trabajo de Giacobbe expuso que la polarización política continúa siendo elevada en el país. Mientras un núcleo duro de votantes mantiene su respaldo a Milei y valora explícitamente las políticas de ajuste y reducción del gasto público como camino hacia la estabilidad macroeconómica, otro sector expresó decepción por la ausencia de resultados inmediatos en materia social y salarial. Este escenario se vuelve especialmente relevante de cara a las próximas discusiones legislativas y al clima político que comienza a perfilarse rumbo a las elecciones de medio término, momento en el cual el Gobierno buscará renovar su mandato parcialmente. Desde la Casa Rosada relativizaron los resultados de la encuesta, argumentando que las mediciones varían según la consultora y el momento económico específico en el cual se realizan. Sin embargo, distintos analistas políticos y económicos coinciden en que el humor social se tornó más sensible en los últimos meses y que la evolución del consumo y de los ingresos reales será clave para la estabilidad política del Gobierno en el mediano plazo.
El oficialismo enfrenta ahora el desafío de sostener el apoyo social mientras intenta consolidar su programa económico. La próxima evolución de variables como inflación, empleo y salarios reales determinará si la gestión logra mantener la coalición electoral que la llevó al poder o si continúa perdiendo apoyo entre sectores que resultaban críticos para cualquier mayoría política en la Argentina.





