La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se aceleró durante marzo y alcanzó el 3%, según informó este viernes el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (IDECBA). El dato marca un repunte respecto al 2,6% registrado en febrero y confirma que el proceso de desaceleración de precios muestra señales de estancamiento. Con este resultado, el primer trimestre de 2025 cerró con una inflación acumulada del 8,9% en territorio porteño, mientras que la variación interanual se ubicó en 32,1%.
Educación y transporte lideraron las subas del mes
El rubro Educación fue el que más presionó sobre el Índice de Precios al Consumidor porteño durante marzo, con un incremento del 8,6%. La suba responde fundamentalmente a los aumentos en las cuotas de los colegios privados y al encarecimiento de los útiles escolares, gastos típicos del inicio del ciclo lectivo que impactan de lleno en los presupuestos familiares.
El transporte también mostró un comportamiento alcista significativo, con una variación del 6% mensual. Este incremento estuvo motorizado por las actualizaciones en los precios de los combustibles y por el nuevo valor del boleto de colectivo, que continúa ajustándose tras la quita progresiva de subsidios implementada por el Gobierno nacional.
En tanto, el rubro Vivienda, agua, electricidad y gas registró una suba del 3,2%, traccionado por los incrementos en los alquileres, los gastos de expensas y las tarifas residenciales. La electricidad aumentó un 7,8% y el servicio de agua potable subió un 4%.
Alimentos con menor presión pero la carne pegó el salto
El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas mostró un comportamiento más moderado, con una variación del 2,6% en el mes. Sin embargo, el IDECBA destacó que el principal impulso provino de Carnes y derivados, que treparon un 6,3% y volvieron a complicar la canasta básica de los hogares porteños.
El informe oficial también reveló que los servicios aumentaron por encima de los bienes, con subas del 3,1% y 2,8% respectivamente. Los precios regulados promediaron un alza del 6,5%, mientras que los productos estacionales mostraron una baja del 4,5%, explicada principalmente por la caída en los precios de alojamientos hoteleros y paquetes turísticos tras el fin de la temporada de verano.
La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales y refleja la tendencia de fondo de los precios, se ubicó en 2,7%. Este indicador es seguido de cerca por los analistas porque muestra el comportamiento subyacente de la economía más allá de los ajustes tarifarios puntuales. El dato de marzo enciende algunas alertas sobre la posibilidad de que la desaceleración inflacionaria haya encontrado un piso difícil de perforar en el corto plazo.





