El sector de las energías renovables global vivió en septiembre de 2025 un momento histórico con la inauguración de la planta mareomotriz más potente y eficiente de la historia en las costas del Mar del Norte. Esta infraestructura utiliza la fuerza inagotable de las mareas y corrientes marinas para generar electricidad de forma constante y previsible, ofreciendo una alternativa real de “energía de base” que no depende de las condiciones meteorológicas como la solar o la eólica.
El avance tecnológico en las turbinas submarinas y la resistencia de los materiales a la corrosión marina han permitido reducir los costos operativos y aumentar la vida útil de estas instalaciones, atrayendo inversiones millonarias de consorcios internacionales interesados en la descarbonización de la matriz energética europea. La energía mareomotriz se perfila como la pieza clave para que las naciones costeras alcancen la soberanía energética de forma sustentable y resiliente ante el cambio climático.
Argentina, con el potencial extraordinario de las mareas en las costas de la Patagonia, sigue con mucha atención estos avances, buscando transferir este conocimiento para el desarrollo de proyectos propios en el sur del país. La ciencia argentina colabora con los organismos internacionales en el estudio del impacto ambiental de estas plantas sobre la fauna marina, buscando un equilibrio entre la generación de energía y la preservación de los ecosistemas oceánicos.
El desafío para la próxima década será la integración de estas plantas con las redes de transporte de alta tensión y el desarrollo de tecnologías de almacenamiento por hidrógeno verde producido en el mismo sitio. Septiembre de 2025 será recordado como el mes en que el océano comenzó a ganar protagonismo en la matriz energética mundial, demostrando que la naturaleza tiene las respuestas para los desafíos de la transición hacia una economía verde.
Las repercusiones en el mercado de la energía han sido inmediatas, con una mayor valoración de las empresas de ingeniería naval que reconvierten su conocimiento hacia el sector de las energías oceánicas de alta tecnología.
