Cristian Ritondo, titular del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, expresó su malestar con el oficialismo tras denunciar que le ofrecieron la presidencia de la comisión bicameral de Inteligencia pero finalmente el cargo fue otorgado al libertario Sebastián Pareja. “Me mintieron”, criticó el legislador durante una entrevista televisiva, calificando lo sucedido como un incumplimiento de acuerdo parlamentario que refleja las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza.
El acuerdo incumplido y la interna libertaria
Ritondo explicó que la oferta le fue formulada el 10 de diciembre cuando el PRO había solicitado ocupar ese espacio en el Congreso. Sin embargo, aseguró que “cambiaron de opinión” sin previo aviso. La situación se complica aún más por la intervención de Karina Milei, secretaria General de Presidencia, quien exigió reservar la conducción de la bicameral para Pareja, dirigente de su confianza. Esta decisión generó fricción con Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, quien había prometido a Ritondo la conducción del organismo.
La comisión bicameral de Fiscalización y Seguimiento de los Organismos y las Actividades de Inteligencia es el cuerpo legislativo encargado de controlar a la SIDE, la secretaría dirigida por Cristian Auguadra, un funcionario que responde al asesor presidencial Santiago Caputo. El control de esta área es estratégico dentro de las internas del Gobierno, reflejando las disputas de poder entre diferentes sectores del oficialismo.
Ritondo enfatizó la gravedad del incumplimiento: “Cuando uno le miente a otro pierde la confianza”. También remarcó que el problema es responsabilidad exclusiva de La Libertad Avanza, no del PRO, en referencia a las tensiones internas entre Milei y Caputo que atraviesan al espacio libertario desde el inicio de la gestión presidencial.
La advertencia de Ritondo: capacidad de veto del PRO
El diputado del PRO realizó una advertencia velada sobre la fortaleza de su bloque en el Congreso. Aseguró que “podría haber reunido más votos que quien salió presidente”, en referencia a Pareja. “Yo podría haber tenido votos de la oposición y del Senado con lo cual podría haber ganado la presidencia. Pero el PRO no va a robar una presidencia”, enfatizó el legislador porteño, marcando una línea ética pero también demostrando que su bloque contaba con opciones alternativas para disputar el cargo.
Esta declaración coloca nuevamente el acento sobre el frágil equilibrio parlamentario que mantiene el Gobierno. Sin los votos del PRO, la administración Milei enfrenta limitaciones significativas para impulsar su agenda legislativa. El bloque amarillo, con representación principalmente en la Ciudad de Buenos Aires y territorio bonaerense, sigue siendo una pieza clave en la aritmética congresional.
Ritondo sentenció que La Libertad Avanza “incumplió un acuerdo parlamentario”, utilizando language diplomático pero cortante. Su crítica no se limitó a lo ocurrido con la bicameral, sino que refleja una inconformidad más amplia sobre cómo el oficialismo negocia compromisos institucionales. El mensaje implícito es que el PRO mantiene opciones abiertas respecto a su relación con el Gobierno, especialmente si continúan produciéndose incumplimientos de este tipo.
El episodio pone de manifiesto cómo las disputas internas de La Libertad Avanza entre la secretaria General de Presidencia y el asesor presidencial impactan directamente en la estabilidad de las coaliciones parlamentarias. El Congreso Nacional sigue siendo un espacio donde las tensiones del oficialismo se traducen en conflictos por espacios institucionales clave, como el control de organismos de inteligencia.





