El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció este jueves que Irán está violando los acuerdos bilaterales al imponer tarifas al tránsito de petroleros por el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el comercio global de crudo. La acusación eleva la tensión en Medio Oriente apenas dos días después del inicio de una frágil tregua entre ambas naciones.
La denuncia y la amenaza directa de Washington
A través de su red social Truth, Trump fue contundente en su reclamo contra Teherán. “Está haciendo un trabajo pésimo, incluso deshonroso, según algunos, al permitir que el petróleo pase por el estrecho de Ormuz. ¡Ese no es el acuerdo que tenemos!”, escribió el mandatario estadounidense en tono desafiante.
El presidente norteamericano aseguró que existen informes que confirman que Irán está cobrando tarifas a los buques petroleros que atraviesan esa vía marítima clave. La práctica, de confirmarse, representaría una violación a las normas del comercio internacional y a los acuerdos alcanzados en el marco del reciente alto el fuego.
La advertencia de Trump no dejó lugar a interpretaciones: “¡Más les vale que no lo hagan y, si lo hacen, que dejen de hacerlo de inmediato!”. El tono beligerante contrasta con el optimismo que el propio mandatario manifestó horas después respecto a las negociaciones de paz en curso.
Entre el optimismo y las amenazas de represalias
Pese a la escalada verbal, Trump se mostró confiado en alcanzar un acuerdo definitivo con Irán tras la tregua de dos semanas que ambos países acordaron. Sin embargo, dejó clara su posición: “Si no llegan a un acuerdo, va a ser muy doloroso”, advirtió en declaraciones posteriores.
El presidente estadounidense también reveló detalles sobre el clima de las negociaciones. Según afirmó, los representantes iraníes “se expresan de forma muy distinta en las reuniones que ante la prensa. Son mucho más razonables”. Además, sostuvo que Teherán “está aceptando todo aquello a lo que debe acceder”.
Analistas internacionales advierten que la estrategia iraní de imponer peajes en el Estrecho de Ormuz busca utilizar el control de esa ruta como herramienta de presión en el conflicto con Estados Unidos e Israel, al tiempo que refuerza su capacidad de recaudación en un contexto de sanciones económicas.
La situación en la región continúa inestable y las próximas semanas serán determinantes para conocer si el frágil cese al fuego logra consolidarse o si las tensiones escalan hacia un nuevo capítulo de confrontación entre ambas potencias.





