Ángel Nicolás López tenía 4 años cuando murió el domingo de Pascuas en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia. La autopsia reveló que presentaba lesiones internas en la cabeza. Su madre biológica, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, están imputados pero permanecen en libertad bajo vigilancia estatal. Lo que indigna a toda la comunidad chubutense es que el nene fue entregado a esa mujer por orden judicial, a pesar de que ya le habían quitado la custodia de otro hijo por maltrato.
El juez que ignoró todas las alertas
El juez de familia Juan Pablo Pérez ordenó en noviembre pasado un proceso de “revinculación” que arrancó a Ángel de la casa donde vivía con su padre biológico, Luis López, y su madre de crianza. El magistrado tomó esa decisión a pesar de que Mariela Altamirano acumulaba denuncias por violencia en tres provincias: Misiones, Corrientes y Córdoba. El Estado ya había intervenido antes para proteger a un hermano de Ángel de las manos de esa misma mujer.
El entorno del padre intentó frenar la entrega con todos los recursos disponibles. Existen videos donde se ve al nene suplicando “me quedo acá” mientras se aferraba a su familia de crianza. Esas imágenes fueron grabadas el 9 de marzo, apenas días antes de su muerte. Pero en lugar de proteger al menor, la Justicia le impuso una restricción perimetral al padre y dejó a Ángel totalmente desamparado.
Los testimonios que nadie escuchó
Los vecinos del barrio y las maestras del jardín de infantes venían observando señales alarmantes. Según los testimonios, al nene lo dejaban afuera de la casa y llegaba a clases con marcas visibles de golpes. En una ocasión, Ángel les mostró a sus compañeritos cómo su mamá le pegaba. “Yo les advertí a todos. A la Defensoría, a Protección de Menores, a mi abogado. Les dije que algo malo iba a pasar y me lo entregaron muerto”, declaró el padre tras el entierro de su hijo.
Inicialmente se intentó instalar la versión de una muerte natural por paro cardiorrespiratorio, pero los resultados de la autopsia echaron por tierra esa hipótesis al confirmar las lesiones en el cráneo del menor.
Este viernes a las 11 de la mañana, Comodoro Rivadavia se moviliza frente a la Ciudad Judicial para exigir justicia por Ángel y castigo a los responsables institucionales. El gobernador Ignacio Torres adelantó que se investigarán las fallas del sistema, pero para la familia del nene la respuesta llega demasiado tarde.





