El 8 de marzo de 2025, Argentina vivió una nueva jornada de movilización masiva por el Día Internacional de la Mujer. En la Ciudad de Buenos Aires, una multitudinaria columna de manifestantes recorrió la Avenida de Mayo hasta las puertas del Congreso, donde se dio lectura a un documento que abordó las principales preocupaciones de los colectivos feministas y sociales en el actual contexto económico.
Los reclamos se centraron en la necesidad de cerrar la brecha salarial, garantizar la autonomía económica de las mujeres y fortalecer las políticas públicas de prevención contra la violencia de género. El impacto del costo de vida en los hogares encabezados por mujeres fue uno de los ejes más potentes de la marcha, con un pedido unánime por el reconocimiento de las tareas de cuidado como un pilar de la economía nacional.
En el interior del país, ciudades como Rosario, Córdoba y Mendoza también registraron actos y marchas significativas, demostrando que la agenda por la igualdad de derechos mantiene una vigencia absoluta y una capacidad de convocatoria que trasciende las diferencias políticas. El Gobierno nacional destacó durante el día los avances en materia de inserción de mujeres en sectores tradicionalmente masculinos como la energía y la minería.
La jornada transcurrió con un espíritu de reivindicación y respeto, con intervenciones artísticas que recordaron la historia de lucha del movimiento en el país. El 8M de 2025 reafirmó el rol de la sociedad civil como motor de cambios culturales profundos, marcando la agenda de género para el resto del año parlamentario en un entorno de paz y democracia.