La administración de Donald Trump exigió este miércoles la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho de Ormuz, el paso marítimo más estratégico del mundo por donde transita cerca del 20% del petróleo global. La demanda incluye la eliminación de cualquier tipo de peaje para el tránsito de embarcaciones, una condición que Washington considera innegociable para garantizar la estabilidad del comercio internacional y los precios de los combustibles que impactan directamente en economías como la argentina.
La posición norteamericana y el inicio de negociaciones
La portavoz presidencial Karoline Leavitt confirmó durante una conferencia de prensa que el mandatario estadounidense exige que la circulación marítima se normalice “sin limitaciones, incluyendo cobros de peajes”. La funcionaria señaló que Washington recibió versiones contradictorias desde Irán sobre la situación del paso marítimo, aunque aseguró que Trump fue informado de que el tránsito ya se encuentra restablecido.
“Lo que se dice públicamente es diferente de lo que se nos transmite en privado”, afirmó Leavitt, y agregó que se registró “un aumento en el tráfico hoy”, en contraste con reportes iraníes que hablaban de un cierre. La apertura del estrecho y la entrega del uranio enriquecido iraní son los principales ejes de las negociaciones que comenzarán este sábado en Islamabad, Pakistán, donde el equipo negociador de Trump iniciará conversaciones directas con representantes de Teherán.
El balance militar y las condiciones para el diálogo
En otro tramo de la conferencia, la portavoz defendió los resultados de la denominada “Operación Furia Épica”. Según la Casa Blanca, durante los 38 días de ofensiva, las fuerzas navales y aéreas iraníes fueron destruidas y la capacidad militar y nuclear del país quedó “retrasada por años”. También afirmó que gran parte de los lanzadores de misiles y drones fueron neutralizados, aunque reconoció que Irán aún conserva parte de su arsenal.
Leavitt sostuvo que la presión militar llevó a Teherán a aceptar la reapertura del estrecho y a presentar una propuesta “más razonable” para negociar. Un plan inicial de 10 puntos fue “literalmente tirado a la basura” por ser “fundamentalmente inaceptable”, aunque luego se recibió una base “más realista”. Consultada sobre la posibilidad de que Estados Unidos cobre por el paso de barcos, señaló que es “una opción que el presidente ha planteado” y que será discutida en las conversaciones.
El conflicto en el estrecho de Ormuz tiene implicancias directas para la Argentina, donde el precio de los combustibles está atado a la cotización internacional del crudo. Cualquier interrupción prolongada en este paso estratégico podría generar aumentos en las naftas y el gasoil, afectando tanto al transporte como a la canasta básica de los argentinos.





