El Gobierno de Javier Milei flexibilizó el cepo cambiario a través de nuevas medidas del Banco Central y la Comisión Nacional de Valores. Las modificaciones buscan aliviar las restricciones que regían sobre la compra y venta de divisas, aunque mantienen controles sobre operaciones especulativas. Las principales novedades incluyen cambios en los plazos de liquidación para empresas, eliminación de límites en retiros de efectivo al exterior y facilidades para el pago de obligaciones comerciales. La medida genera expectativas en el mercado sobre la continuidad del desdoblamiento cambiario que caracteriza la economía argentina hace meses.
Las flexibilizaciones para personas y empresas
Las personas humanas ya no deberán liquidar obligatoriamente los dólares obtenidos por exportaciones de bienes, aunque sí tendrán que ingresarlos al país. Simultáneamente, se eliminó el tope de 50 dólares para retiros de efectivo en el exterior mediante tarjeta de crédito, una medida que busca facilitar el gasto fuera del país y reducir la necesidad de trasladar dinero en efectivo. Para las empresas, los cambios son más significativos: se extienden los plazos para ingresar divisas de exportaciones a filiales de 60 a 180 días cuando el monto no supera 200 millones de dólares, y de 180 a 365 días para otros rubros como indumentaria. En el caso de bienes de capital, el plazo se amplía directamente a 365 días. Además, se habilita el pago de Obligaciones Negociables y deudas comerciales hasta 3 días antes del vencimiento, dando mayor flexibilidad a las empresas para gestionar sus obligaciones financieras.
Restricción cruzada: cómo busca evitar el “ruleo”
El Banco Central ratificó la extensión por 90 días de la denominada “restricción cruzada”, una normativa que establece que quienes compren dólares oficiales durante ese período no podrán acceder a títulos valores con liquidación en moneda extranjera y viceversa. Esta medida apunta directamente a frenar operaciones especulativas conocidas como “ruleo” o arbitraje, que consisten en comprar dólares en el mercado oficial a cotización más baja y venderlos en mercados financieros como el Dólar MEP o Contado Con Liquidación, donde la cotización es más alta, generando ganancias con la diferencia. La restricción cruzada es uno de los pilares del control que mantiene el Gobierno sobre los flujos de divisas, incluso mientras avanza en la flexibilización del cepo. El objetivo declarado es desalentar estas maniobras sin bloquear completamente el acceso a dólares para operaciones comerciales y financieras legítimas que requieran divisas.
Con estas flexibilizaciones, el Gobierno busca equilibrar la apertura gradual del mercado cambiario con la necesidad de mantener controles que eviten fugas de divisas. Las medidas aplican de inmediato y reflejan la apuesta oficial por reducir gradualmente las restricciones al cepo, aunque los mercados financieros continuarán bajo supervisión regulatoria.





