martes, mayo 19, 2026
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Bolivia en crisis: represión policial y 90 detenidos en protesta contra Paz

Bolivia atraviesa una crisis política y social sin precedentes en lo que va del año. La policía reprimió este lunes con gases lacrimógenos a manifestantes que intentaban ingresar a la Plaza Murillo en La Paz, epicentro del poder político del país. Al menos 90 personas fueron detenidas durante los enfrentamientos. Además, la Fiscalía General del Estado ordenó la inmediata aprehensión de Mario Argollo, secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) y uno de los principales impulsores de la movilización. El fiscal general Roger Mariaca confirmó oficialmente la orden de detención contra Argollo y otros manifestantes. La jornada marca un nuevo punto de tensión en un conflicto que lleva dos semanas paralizando el país andino.

Choques violentos y cerco a las sedes de Gobierno

La Plaza Murillo amaneció bajo un estricto cerco policial y militar. Columnas integradas por organizaciones sindicales, vecinales, indígenas y sectores alineados con el ex presidente Evo Morales intentaron romper la seguridad utilizando petardos, piedras, palos y dinamita. Ante el avance de las protestas, las sedes oficiales del Gobierno debieron ser evacuadas de urgencia. Los enfrentamientos se extendieron rápidamente por distintas avenidas y puntos estratégicos del centro capitalino. El vocero presidencial José Luis Gálvez endureció el discurso gubernamental y denunció públicamente que los manifestantes cuentan con armamento: “Hoy llega a La Paz la marcha de los cocaleros y de Evo Morales, pero queremos denunciar que hay grupos que han pasado al uso de las armas”, aseveró el funcionario sin aportar mayores detalles sobre las supuestas armas. Los líderes de la protesta rechazaron el fin de semana la convocatoria al diálogo realizada por el Ejecutivo, profundizando la polarización política.

Demandas salariales y crisis de abastecimiento

La crisis mantiene en jaque el abastecimiento nacional. Los sectores en lucha exigen un aumento salarial del 20% y rechazan al presidente Rodrigo Paz, quien lleva apenas seis meses en el cargo tras quebrar dos décadas de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS). Los cortes de ruta se multiplicaron: hay al menos 15 puntos de cierre total en rutas clave de La Paz y El Alto que ya afectan el ingreso de combustible, alimentos esenciales y medicamentos. La paralización configura una de las mayores crisis económicas y políticas desde que Paz asumió la presidencia en noviembre. Las organizaciones sindicales mantienen presión con movilizaciones diarias, mientras el Gobierno responde con mayor represión y amenazas de detención contra los líderes gremiales, profundizando un ciclo de confrontación sin señales claras de resolución.

La situación en Bolivia refleja la fragilidad política de la región andina. Con Evo Morales como referente de fondo y un presidente desgastado después de apenas medio año en funciones, la crisis boliviana muestra cómo la polarización extrema paraliza instituciones y economía. Los próximos pasos del diálogo, si es que existe, determinarán si el país logra salir de esta espiral de violencia o si la confrontación se perpetúa.

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