En una jornada marcada por una fuerte tensión política y social, el Senado de la Nación inició este viernes 27 de febrero el tratamiento de dos iniciativas fundamentales para la gestión de Javier Milei: la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La sesión, que comenzó pasadas las 11 de la mañana, se desarrolla en medio de un operativo de seguridad que acorrala a manifestantes en las inmediaciones del Congreso.
El proyecto de reforma laboral llega tras haber obtenido media sanción en Diputados, con modificaciones que eliminaron artículos polémicos sobre licencias por enfermedad, buscando un consenso que permita su aprobación final este mismo viernes. Por otro lado, el Régimen Penal Juvenil divide aguas incluso dentro de los bloques dialoguistas, mientras la Vicepresidenta Victoria Villarruel mantiene una interna con el Ejecutivo sobre los alcances del nuevo sistema de castigos para menores.
El oficialismo confía en contar con los votos necesarios para convertir ambos proyectos en ley, lo que representaría un triunfo legislativo antes de la apertura de sesiones ordinarias del próximo domingo. Sin embargo, los gremios combativos y sectores de izquierda mantienen la movilización en las calles, denunciando que estas medidas vulneran derechos laborales históricos y no atacan las causas profundas de la inseguridad.



