La Selección Argentina llegará este lunes al Aeropuerto Internacional de Ezeiza sin festejos públicos. El Gobierno de Javier Milei canceló el feriado nacional que había anunciado tras la derrota 1-0 ante España en la final del Mundial 2026, luego de que la Asociación del Fútbol Argentino comunicara que el plantel no tiene ánimo para celebraciones. La recepción será exclusivamente protocolar, a cargo de autoridades de Aerolíneas Argentinas y del Ministerio de Seguridad Nacional, sin participación de miembros del Poder Ejecutivo. Messi y Rodrígo De Paul viajarán directamente a sus respectivos clubes sin hacer escala en Argentina.
Un cambio de planes por decisión del vestuario
El presidente Milei había comunicado el viernes por la red X que declararía feriado nacional “en función de lo que decidieran los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar”, apenas horas después de la derrota en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Sin embargo, la determinación del plantel fue contundente: no hay voluntad de festejos. Fuentes oficiales explicaron que “los jugadores tomaron la determinación por la derrota” y anticiparon que “el Gobierno retomará la agenda de actividades a partir del martes”. La administración libertaria prepara un comunicado de prensa para notificar formalmente a la sociedad sobre la suspensión del feriado y ordenar la comunicación interna. Desde Balcarce 50 aclararon que “no va a haber nadie del Ejecutivo porque la idea del Presidente siempre fue no politizar” los festejos de la Selección. Esta decisión contrasta con la estrategia inicial del Gobierno, que había previsto un recibimiento masivo con participación presidencial, pero que debió ajustarse a la voluntad del equipo campeón del mundo en 2022.
Llegada sin el plantel completo
El vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de Nueva Jersey aterrizará en Ezeiza este lunes con un plantel reducido. Messi y De Paul, dos figuras clave del equipo, no subirán a la aeronave y viajarán directamente a sus clubes en el exterior. La AFA había anunciado previamente que “algunos futbolistas partirán directamente desde los Estados Unidos hacia distintos destinos para reincorporarse a sus clubes o iniciar su período de descanso”, pero no especificó nombres hasta el último momento. El resto de la comitiva sí regresará, aunque el horario del vuelo podría variar según las confirmaciones finales. Una segunda aeronave trasladará a las familias del plantel en el mismo tramo. El estado anímico del vestiario tras la derrota en la final determinó que no haya celebraciones masivas ni convocatorias públicas en el aeropuerto, rompiendo con la tradición de recibimientos multitudinarios que caracterizó al equipo tras sus victorias internacionales anteriores.
La decisión del Gobierno de Milei de acompañar la voluntad del plantel refleja el acuerdo alcanzado entre la administración y la AFA para no forzar una celebración que el equipo no desea. Aunque la decepción por la final perdida marcará el regreso de los jugadores, la llegada protocolar en Ezeiza permitirá cerrar esta etapa del Mundial 2026 sin artificios políticos, tal como lo enfatizaron desde el Ejecutivo nacional. Los próximos días serán clave para evaluar cómo se reorganiza la agenda presidencial tras este cambio de planes.





