Un joven de 23 años fue detenido en el Barrio Monte Chico, ubicado en el cruce de avenida Pedro Dreyer y Alejo Ortega, en la zona sur del Gran Buenos Aires, tras un operativo de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El procedimiento arrojó el secuestro de 673 envoltorios de cocaína, una pistola robada, efectivo en pesos y dos granadas que debieron ser detonadas posteriormente por expertos en explosivos. La causa fue caratulada por infracción a la Ley de Estupefacientes e ilegal tenencia de arma de fuego.
Un alijo importante incautado en operativo antidroga
El operativo se desarrolló bajo dirección de la Unidad Funcional N° 14 de Estupefacientes de los tribunales locales, con intervención del fiscal federal Juan Pablo Arci y el juez de Garantías Javier Leandro Maffucci Moore. Los efectivos de la Policía bonaerense lograron incautar materiales vinculados a la comercialización y distribución de cocaína en la zona. Entre los elementos secuestrados se encontraron 673 dosis de la sustancia estupefaciente, una balanza de precisión típicamente utilizada para el fraccionamiento de drogas, y un aparato de telefonía celular que presuntamente era utilizado para coordinar operaciones comerciales. Asimismo, se recuperó la suma de 603.000 pesos en efectivo, indicativo de la actividad delictiva que desarrollaba el imputado. El procedimiento revela nuevamente la operatoria común de narcomenudistas en el conurbano bonaerense, donde se comercializa cocaína fraccionada en dosis individuales.
Las armas y explosivos hallados en el allanamiento
El hallazgo más grave durante el operativo fue el secuestro de una pistola Mahely calibre 22 largo, que resultó ser una arma robada, acompañada de tres municiones del mismo calibre. Sin embargo, lo más delicado surgió al descubrir dos granadas en poder del detenido: una EA M-5 sin número de serie y otra de fabricación casera. Los peritos de la Brigada de Explosivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires debieron intervenir en el lugar para neutralizar ambos artefactos, que fueron detonados posteriormente en un descampado alejado de zonas pobladas. Este tipo de armamento explosivo eleva significativamente la peligrosidad del caso e indica una escalada en el nivel de sofisticación de grupos delictivos que operan en el sur del conurbano, donde frecuentemente se registran enfrentamientos entre bandas rivales por el control territorial de la venta de estupefacientes.
La detención del joven de 23 años representa un golpe más a la cadena de distribución de cocaína en el conurbano bonaerense. El caso queda en manos de la justicia federal con caratulación por infracción a la Ley N° 23.737 de Estupefacientes y tenencia ilegal de arma de fuego, delitos que podrían conllevar penas significativas. Los procedimientos de este tipo continúan siendo relevantes en la lucha contra el narcotráfico en la región metropolitana.





