El 18 de mayo de 2025, Argentina celebró el Día de la Escarapela, marcando el inicio formal de las festividades de la Semana de Mayo. Este símbolo nacional, creado por pedido de Manuel Belgrano en 1812, volvió a lucirse en el pecho de estudiantes, docentes y ciudadanos en todo el país, recordando los días previos a la formación del Primer Gobierno Patrio.
En las escuelas se llevaron adelante actos donde se explicó el origen y el significado de los colores celeste y blanco como distintivo de identidad y libertad. Las jornadas de reflexión buscaron conectar los ideales de los patriotas de 1810 con los valores ciudadanos actuales, fomentando el respeto por los símbolos nacionales y el compromiso con la construcción de una patria soberana.
El Día de la Escarapela es también una oportunidad para el comercio de artículos patrios y la gastronomía tradicional en las plazas de los barrios. El ambiente festivo comienza a sentirse en las calles con el embanderamiento de edificios públicos y comercios, preparando el escenario para el gran desfile del 25 de mayo.
Las autoridades educativas destacan la importancia de estas fechas para fortalecer el sentido de pertenencia y la cohesión social en un país tan diverso como Argentina. La escarapela es el primer eslabón de una serie de conmemoraciones que invitan a mirar hacia nuestra historia para entender el presente y proyectar el futuro.
Mayo es el mes patrio por excelencia, y el 18 de mayo es el recordatorio de que la identidad se construye día a día con gestos pequeños pero cargados de significado histórico y amor por la tierra.