Durante mayo de 2025, el comportamiento del consumidor argentino ha mostrado una tendencia consolidada hacia la compra de marcas propias de los supermercados, conocidas como marcas blancas. Ante la necesidad de optimizar el presupuesto familiar, los usuarios eligen estos productos que ofrecen una excelente relación precio-calidad, compitiendo de igual a igual con las marcas líderes en rubros básicos de almacén, limpieza y perfumería.
Las grandes cadenas han invertido en mejorar la calidad y el diseño de sus marcas propias, logrando que el consumidor perciba un valor real en el ahorro que puede llegar hasta el 30% en comparación con los productos tradicionales. Esta dinámica está reconfigurando las góndolas y obligando a las empresas líderes a realizar promociones más agresivas para no perder participación de mercado.
Los analistas de consumo destacan que el “comprador inteligente” de hoy valora la transparencia en los precios y busca alternativas que le permitan mantener su nivel de vida sin comprometer la calidad de lo que consume. Las billeteras virtuales y los programas de fidelidad de los supermercados potencian esta tendencia con descuentos adicionales por la compra de productos de marca propia.
El auge de las marcas blancas es una señal de la madurez del mercado minorista argentino, donde la eficiencia en costos y la logística propia permiten ofrecer precios más competitivos. Esta tendencia se espera que se mantenga firme durante el resto del año, consolidándose como un hábito de compra estructural en la clase media.
Mayo cierra con un incremento en las ventas de estos productos, demostrando que la marca propia ya no es solo una opción de emergencia, sino una elección estratégica de las familias argentinas para cuidar el bolsillo.