La agente de la Policía Federal Argentina detenida por disparar cinco veces dentro de un auto de aplicación en el barrio porteño de Liniers, dejando cuatro personas heridas, prestó declaración indagatoria ante la Justicia. Durante su testimonio, la oficial aseguró que actuó porque sintió que los otros pasajeros eran cómplices y estaban por atacarla. “Sentí que me iban a matar”, sostuvo ante la fiscal Catalina Neme.
La versión de la agente sobre lo ocurrido en el viaje
Según relató la oficial, una cabo de la División Custodias Estratégicas que viajaba de civil, abordó el vehículo Chevrolet cerca de la estación de trenes de Liniers alrededor de las 7:30 de la mañana. El destino era Once y compartía el viaje con otros pasajeros desconocidos para dividir los gastos del traslado.
Durante el trayecto por las avenidas Perito Moreno y Directorio, la agente comenzó a desconfiar de la situación. Declaró que el auto había llegado demasiado rápido al punto de encuentro, que otra pasajera evitó sentarse en el asiento delantero, que el GPS del conductor no funcionaba y que los ocupantes se sacaban selfies entre ellos.
El momento de quiebre, según su testimonio, llegó cuando intentó bajar la ventanilla y no pudo hacerlo. “Siento complicidad entre ellos. Me sentía entregada”, expresó ante la fiscalía. La mujer aseguró que sintió que la empujaban hacia un costado y que le quitaron el celular. “Me dije: ‘me siento mal’. Y escuché: ‘es ahora, es ahora'”, relató.
Los disparos y el estado de los heridos
Cuando observó que uno de los pasajeros hizo un ademán “como si quisiera extraer algo de su bolso”, la oficial sacó su arma reglamentaria calibre 9 milímetros y abrió fuego. La secuencia terminó sobre la calle Maza, cuando uno de los ocupantes logró desarmarla tras un forcejeo. “Estaba muy aturdida. Salí corriendo. En shock, desesperada. Fue terrible”, cerró su declaración la agente, madre de tres hijos.
El conductor del vehículo recibió dos impactos en el abdomen y hemitórax derecho, mientras que una pasajera trasera fue alcanzada en el abdomen y el brazo izquierdo, sufriendo una fractura expuesta de húmero. Ambos permanecen internados en el Hospital Ramos Mejía con pronóstico reservado. Los otros dos heridos evolucionan favorablemente: uno fue impactado en la fosa ilíaca sin riesgo de vida y el cuarto ya recibió el alta médica.
La jueza Julia Correa, del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas N°22, dispuso que la agente continúe detenida con prisión preventiva por tentativa de homicidio y lesiones agravadas por uso de arma. La investigación sigue en curso para determinar si la percepción de amenaza de la oficial tuvo algún fundamento real.





