A mediados de julio de 2025, el INDEC difundió los datos de inflación correspondientes al mes de junio, permitiendo realizar el balance del primer semestre del año. La cifra mensual ratificó el sendero de desinflación, impulsado por el rigor fiscal y la estabilidad del mercado cambiario, arrojando una variación que es la más baja de los últimos tres años para el mismo periodo.
Los rubros de alimentos y bebidas mostraron un comportamiento estable, lo que ha permitido una mejora gradual en el consumo masivo en supermercados y comercios de cercanía. Sin embargo, los servicios regulados como prepagas y educación privada siguieron registrando ajustes que presionan el índice general, reflejando el proceso de sinceramiento de precios que atraviesa la economía argentina.
El Ministerio de Economía destacó que el cumplimiento de las metas fiscales es la única garantía para erradicar definitivamente la inflación. Los mercados financieros reaccionaron positivamente, con una suba de los activos argentinos y una mejora en la calificación crediticia del país por parte de organismos internacionales.
Para los trabajadores, este dato es fundamental para las paritarias de la segunda mitad del año, donde se espera que los salarios le ganen a la inflación proyectada por primera vez en el ciclo. La previsibilidad económica de julio de 2025 permite soñar con una reactivación del crédito hipotecario y productivo a tasas razonables para la clase media.
El desafío para el resto del año será mantener esta tendencia frente a los ajustes de tarifas previstos y la presión estacional de las vacaciones, consolidando un modelo de crecimiento basado en la inversión y el orden macroeconómico.