El 12 de noviembre de 2024, el INDEC informó que la inflación del mes de octubre fue del 2,7%. Este dato representa un hito para la gestión económica actual, ya que es la primera vez en años que el índice de precios logra perforar el piso del 3%, consolidando un proceso de desinflación que parece haber quebrado la inercia del periodo anterior.
La caída de la inflación fue impulsada por la estabilidad cambiaria y la fuerte política de déficit cero, que ha permitido reducir la emisión monetaria a niveles mínimos. Los rubros que más bajaron fueron “Vivienda, agua y electricidad” y “Salud”, mientras que “Alimentos y bebidas” registró una suba muy moderada, brindando un respiro al consumo masivo y a la canasta básica alimentaria.
El mercado reaccionó con una fuerte suba de las acciones argentinas y una caída del riesgo país, que se ubicó cerca de los 800 puntos básicos. El Gobierno nacional ratificó que no habrá cambios en el rumbo económico y que la prioridad absoluta sigue siendo erradicar la inflación para fomentar la inversión privada masiva en 2025.
Para los trabajadores, el 2,7% mensual abre una ventana para que los acuerdos salariales comiencen a recuperar terreno frente a los precios en términos reales. Sin embargo, los economistas advierten que persisten desafíos en la estructura de precios relativos y en la quita de subsidios pendientes para los meses de verano.
El informe del INDEC de noviembre es visto como la confirmación de que la economía argentina ha salido de la zona de peligro hiperinflacionario, sentando las bases para una recuperación lenta pero sostenida de la actividad económica general hacia el fin de año.