Misión Buenos Aires, la empresa concesionaria de la línea 148, denunció sabotajes y daños en unidades tras inspecciones de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), mientras que el servicio permanece interrumpido afectando a miles de usuarios del conurbano bonaerense. Desde la firma responsabilizaron a sectores gremiales de obstaculizar el funcionamiento normal de la ruta, una de las más importantes para conectar distintos puntos de la provincia con la Ciudad de Buenos Aires. La paralización se mantiene sin fecha de normalización definida.
La empresa acusa a los gremios y expone daños en los colectivos
A través de un comunicado oficial, Misión Buenos Aires sostuvo que ciertos sectores gremiales impiden el funcionamiento regular de la línea 148 y alertó sobre episodios de vandalismo y roturas detectadas en colectivos durante controles efectuados en las últimas horas. La empresa señaló que logró recuperar el servicio tras varios meses atravesados por conflictos internos y deudas salariales que, según indicaron, fueron heredadas de la prestataria anterior.
Sin embargo, pese a los esfuerzos por normalizar la situación operativa, la línea sigue fuera de servicio. La situación representa un punto crítico en la gestión de la prestadora, que enfrenta tanto cuestiones laborales pendientes como dificultades en la relación con los delegados sindicales. La empresa presentó estas denuncias como evidencia de sabotaje coordinado desde sectores gremiales, aunque no especificó los nombres de las organizaciones involucradas ni entregó detalles sobre la magnitud de los daños reportados.
La línea 148 es una de las rutas más concurridas del área metropolitana, utilizada diariamente por miles de pasajeros que dependen de ella para trasladarse desde localidades del conurbano hacia la Capital Federal. Su paralización genera consecuencias directas en la movilidad de trabajadores, estudiantes y ciudadanos que no cuentan con alternativas de transporte cercanas.
Incertidumbre en trabajadores y usuarios sin fecha de normalización
El conflicto mantiene a trabajadores y pasajeros en una situación de incertidumbre total. Desde Misión Buenos Aires no brindaron un cronograma claro sobre cuándo se restablecerá el servicio de manera definitiva, generando más angustia entre los afectados. La empresa enfatizó en su comunicado que heredó una situación financiera complicada de la administración anterior, con deudas salariales acumuladas que han tensionado la relación con los trabajadores y delegados gremiales.
Este tipo de conflictos en el transporte de pasajeros de la región metropolitana suele escalar rápidamente cuando hay deudas salariales de por medio, situación que según la empresa persiste pese a los intentos de regularizar los pagos. Los delegados gremiales, por su parte, no realizaron declaraciones públicas al momento de conocerse las acusaciones de Misión Buenos Aires, lo que deja el panorama completamente opaco respecto a los argumentos de los trabajadores sobre la parálisis del servicio.
La línea 148 vuelve a ser noticia por una medida gremial que afecta directamente a cientos de miles de personas en el área metropolitana. Sin intervención de autoridades que medien entre la empresa y los sindicatos, la situación tiende a prolongarse, dejando a ciudadanos sin una solución inmediata para sus necesidades de movilidad cotidiana.





