Susana reclama justicia con el uniforme de su hijo en las manos. Alexis Cancino, sargento segundo del grupo GAD de la Policía Bonaerense, fue asesinado hace poco más de un año mientras trabajaba como chofer de una aplicación de viajes para complementar su salario de 7.260 pesos. Tres personas están detenidas por el crimen. Una de ellas, Benjamín, era menor cuando ocurrió el hecho y permaneció prófugo durante un mes ocultándose en Moreno. Ahora solicita un juicio abreviado, decisión que genera indignación en la familia de la víctima, quien rechaza categóricamente esta posibilidad.
El reclamo de una madre por justicia
Susana, madre del policía asesinado, expresó con dolor su posición sobre el pedido de juicio abreviado. “No es justo que Benjamín siendo menor y ahora teniendo la mayoría de edad, pida un juicio abreviado. Yo quiero una condena justa, mi hijo se merece que esos asesinos tengan una condena… él está en el cementerio ahora”, manifestó en exclusiva a Crónica. El crimen ocurrió apenas quince días después de que Alexis adquiriera el vehículo para trabajar como conductor de Uber y Didi, un trabajo complementario que realizaba desesperadamente para obtener ingresos adicionales.
La mujer recordó con amargura los detalles de esa noche. “Tenía 7.260 pesos. Así me lo devolvieron con la billetera, porque no le robaron nada: le sacaron la vida”, señaló mientras sostenía la ropa de su hijo. Desde pequeño, Alexis había soñado con ser policía. “Él desde los 4 años siempre dijo que iba a ser policía, amaba este grupo (GAD), era su vida”, relató su madre. El uniforme que porta se convirtió en un símbolo del vacío que dejó su muerte. “A mí ya me plantaron una condena de por vida con un corazón destrozado, una familia rota, a él no me lo mató una enfermedad, a él me lo asesinaron”, expresó Susana con la voz quebrada.
Las heridas que no cierran: un nieto huérfano
La tragedia no solo afectó a Susana. Su nieto, hijo de Alexis, tiene apenas 4 años y no comprende completamente qué ocurrió. “Mi nieto de 4 añitos me dice: ‘Abuela, ¿por qué lo mataron a mi papá?’. Yo le digo: ‘Porque hay gente mala que hace daño a la familia’. A mí se me parte el alma cada segundo”, expresó la abuela con profunda angustia. Los gestos cotidianos del pequeño duelen especialmente: “Él bisa las fotos de su papá. Me dice: ‘Abuela, ¿te acordás que mi papá me hacía upa?'”. A pesar del dolor, el niño mantiene vivo el legado de su padre. “Mi nieto dice que va a ser policía cuando sea grande, como su papá”, afirmó Susana.
Soledad, hermana de la víctima, también se pronunció contra el juicio abreviado. “Ahora, después de que mató a mi hermano, quiere la libertad, quiere salir lo antes posible. No nos parece justo. Mi sobrino tiene 4 años, ¿qué voy a esperar? ¿Que cuando él tenga 10 años este delincuente salga a matar otra vez?”, cuestionó con angustia. El pedido de abreviación de juicio representa para la familia una nueva herida, una amenaza de impunidad que se suma al dolor irreversible de la pérdida.
La familia de Alexis Cancino seguirá esperando una sentencia que consideren justa. Mientras tanto, su hijo pequeño crece sin padre, preguntándose una y otra vez por qué lo mataron. En el Juzgado, tres acusados enfrentan una causa que define el futuro de una familia destrozada y plantea interrogantes sobre la justicia en casos de homicidios conexos.





