El asesor presidencial Santiago Caputo expuso durante el fin de semana un perfil anónimo de X vinculado directamente con la cuenta oficial de Instagram de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y hombre de confianza de Karina Milei. El descubrimiento desató una batalla sin precedentes en las redes sociales y evidenció las fracturas internas en el seno del Gobierno libertario. La cuenta @PeriodistaRufus, que fue posteriormente eliminada, habría publicado críticas a ministros, anticipado designaciones de funcionarios e ironizado sobre los perros del Presidente Javier Milei, un tema que particularmente irrita a la Casa Rosada.
El detonante y la exposición pública
El escándalo comenzó cuando la cuenta anónima publicó un tuit criticando a la aerolínea FlyBondi, empresa vinculada con Leonardo Scatturice, empresario con relaciones fluidas con Caputo. El posteo arrobaba tanto al asesor presidencial como a su colaborador Manuel Vidal. Fue precisamente Vidal quien detectó que el tuit enlazaba directamente al perfil oficial de Instagram de Menem, lo que permitió vincular la supuesta cuenta fake con el diputado. Caputo respondió de forma escueta desde su cuenta @slcaputo: “Qué gagá @PeriodistaRufus”.
Tras esa respuesta inicial, los militantes de “Las Fuerzas del Cielo” —el colectivo de redes sociales alineado con Caputo en la interna oficial— se movilizaron masivamente para reconstruir el historial de la cuenta. El análisis reveló un rosario de críticas dirigidas a funcionarios clave del Gobierno: Luis Caputo (ministro de Economía), Sandra Pettovello, Patricia Bullrich, e incluso al streamer Gordo Dany y diputados provinciales como Agustín Romo. Los posteos también incluían burlas sobre los perros presidenciales, un tema extremadamente sensible para Milei.
La escalada y las pruebas “incriminatorias”
Caputo intensificó el ataque retuiteando un mensaje propio donde escribió: “No pueden manejar cuatro cuentas fake y quieren manejar la botonera. Qué banda de improvisados con consumos postergados”. La frase hacía directa referencia a una editorial del periodista Carlos Pagni sobre gastos en efectivo del jefe de Gabinete Manuel Adorni, otro funcionario del ala de Karina Milei. Macarena Alifraco, integrante del equipo de Caputo, también se sumó al ataque con críticas directas al tono de los mensajes eliminados.
Una de las pruebas más resonantes surgió cuando el abogado Alejandro Sarubbi Benítez, conocido en espacios de streaming oficialista como “Gordo Leyes”, desenterró un tuit de apenas tres letras publicado el 27 de febrero: “JBM”. Solo ocho días después, el 5 de marzo, Juan Bautista Mahiques fue designado ministro de Justicia. Este anticipo fue interpretado como un avance de Karina Milei sobre un área que hasta entonces controlaba Santiago Caputo, profundizando la grieta interna. La eliminación de la cuenta @PeriodistaRufus, lejos de apagar el conflicto, lo agravó aún más. Caputo aprovechó para responder: “Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes”.
El impacto en Menem y el Gobierno
El episodio dejó a Martín Menem en una posición incómoda en el peor momento político. Los medios lo mostraban como una voz oficialista autorizada para criticar a Mauricio Macri, y circulaban versiones sobre una posible candidatura presidencial. La exposición de la supuesta cuenta fake lo vinculó directamente con la operación de crítica interna contra ministros y funcionarios del propio Gobierno, debilitando su imagen de líder institucional y su distancia respecto a las guerras intestinas del oficialismo.
La batalla en redes evidenció nuevamente la profunda fragmentación dentro de La Libertad Avanza. Las dos alas —la de Santiago Caputo y la de Karina Milei— mantienen tensiones permanentes por control de áreas, designaciones de funcionarios y dirección política. Este conflicto, que trasciende las redes sociales, refleja una interna sin resolverse en el Gobierno que podría profundizar en los próximos meses si no encuentra cauces institucionales de consenso.





