El municipio de Quilmes rescató más de 40 animales de una vivienda ubicada en Bernardo de Irigoyen al 1100 de Quilmes Oeste durante un operativo realizado anoche alrededor de las 22. El procedimiento se llevó adelante tras la denuncia de vecinos que alertaron sobre la presencia de especies en estado alarmante dentro de un templo umbanda. Aunque no hubo detenciones, la Fiscalía Nº 4 inició una causa por maltrato animal que continúa en investigación. Se trata del mismo establecimiento que ya había sido allanado en 2024, cuando se rescató una oveja en estado agonizante.
Un operativo coordinado entre municipio y fiscalía
Pamela Dreher, subsecretaria de Zoonosis del Municipio de Quilmes, explicó los detalles del procedimiento. “Recibí la denuncia de una vecina que me decía que en este templo otra vez tenían animales. Es el mismo que allanamos en 2024 y en ese entonces sacamos una oveja que estaba agonizando. Este año pudimos adelantarnos a los sacrificios y cuando llegamos pudimos ver, mediante imágenes, a los animales hacinados”, declaró la funcionaria en diálogo con Radio FMQ. La denuncia llegó a la Comisaría 3ª, donde se radicó formalmente, y desde allí intervino la Fiscalía Nº 4 de la Doctora Gallo, quien autorizó el operativo con personal policial para verificar las condiciones en que se encontraban los animales. Los efectivos llegaron al templo acompañados por inspectores municipales especializados en bienestar animal para documentar la situación y proceder con el rescate de las especies.
La religión no está por encima de la ley
Dreher enfatizó que los responsables del templo colaboraron durante el procedimiento. “La gente colaboró, volvieron a entender que no pueden hacer eso. Ellos hablan de la religión pero les dijimos que la Ley de Protección Animal está por encima de cualquier religión, así que procedimos a secuestrar a más de 40 animales”, manifestó la subsecretaria. El operativo evidencia un patrón de comportamiento en el establecimiento: el mismo templo había sido objeto de un allanamiento previo en 2024, momento en el que las autoridades rescataron una oveja que se encontraba en condiciones críticas. Esta reincidencia refuerza la necesidad de un seguimiento más estricto por parte de las autoridades municipales para evitar nuevas situaciones de maltrato animal en la zona. Los animales rescatados fueron puestos a disposición de las autoridades competentes para su evaluación veterinaria y eventual cuidado.
El caso refleja el trabajo de coordinación entre vecinos, autoridades municipales y fiscales para proteger el bienestar animal en el Conurbano bonaerense. Aunque la religión es un derecho fundamental, las leyes argentinas establecen límites claros respecto a las prácticas que pueden afectar la salud y vida de los animales. La causa continúa en investigación y las autoridades seguirán monitoreando el cumplimiento de la normativa en establecimientos religiosos de la zona.





